El avión presidencial que no tiene ni Obama falló… y no es la primera vez este año

El vuelo de regreso de Enrique Peña Nieto de la 73 Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, se tuvo que retrasar casi tres horas por “fallas técnicas”. El avión presidencial que no tiene ni Obama resulta que falla como la carcacha que tenía en la universidad: ésta es la segunda vez que se retrasa el vuelo del presidente por “fallas técnicas”.

Enrique Peña Nieto tenía que regresar a México de la Asamblea General de las Naciones Unidas alrededor de la nueve de la noche de ayer, pero terminó llegando pasadas las once de la noche, luego de que se registraron unas “fallas técnicas” en el avión presidencial “José María Morelos y Pavón” TP01. De acuerdo a funcionarios de la Presidencia, se registró otro problema con la computadora de vuelo (sí: otro), por lo que tuvo que se remplazado por el TP02, “Presidente Juárez”, el avión viejito que urgía remplazar. (Vía: El Universal)

El nuevo avión, que costó tres mil millones de pesos y fue comprado en los últimos meses del gobierno de Felipe Calderón, ya había fallado con anterioridad: el 24 de julio también falló la computadora de vuelo antes de un vuelo a Puerto Vallarta para la Cumbre de la Alianza del Pacífico a la que había invitado a Andrés Manuel López Obrador. (Vía: El Economista)

En noviembre del 2011, luego del accidente aéreo que cobró la vida del secretario de Gobernación José Francisco Luis Mora, Presidencia comenzó a analizar la posibilidad de renovar las aeronaves del gobierno mexicano y se llegó a la conclusión que por múltiples razones, el Dreamliner 787-8 sería la mejor opción. El avión “viejo” se conservaría porque el gobierno perdería dinero vendiéndolo. (Vía: Proceso)

En retrospectiva, tanto del 24 de julio como de ayer, qué bueno que dejaron el viejito, si no Peña Nieto hubiera tenido que pedir aventón a Maduro, y hubiera sido una situación muy incómoda para todos.

Por: Redacción PA.