Una bomba de la Segunda Guerra Mundial provocó caos en el centro de Berlín

El centro de Berlín se conmocionó después de que la policía local encontró un explosivo de la Segunda Guerra Mundial, ubicado cerca de las vías del servicio ferroviario que cruza la red central de la ciudad.

Tras el hallazgo, se confirmó que los edificios gubernamentales, las estaciones de tren y metro, hospitales y escuelas de la zona tendrían que ser evacuados, pues se estimaba que, de hacer explosión, el daño podría repercutir en alrededor de 800 metros a la redonda.

Esta bomba antigua, seguramente perteneciente a los bombardeos ocurridos en el final de la Segunda Guerra Mundial (que por alguna razón no hizo kaboom), tenía un peso de 500 kilogramos, haciéndola potencialmente peligrosa no solo para la zona, sino para su desarme.

Luego de varias horas de trabajo, el explosivo fue desactivado y se informó a la población de que la zona era nuevamente segura (como cuando el explosivo estaba activo, ¿no?) para restablecer la vida diaria de la ciudad sin ninguna afectación.

Durante los tiempo de guerra, los bombardeos fueron cosa común y es una de las grandes memorias colectivas que preferirían ser olvidadas. Sin embargo, hallazgos como estos recuerdan el terror de la guerra y el esfuerzo de reconstruir esas ciudades.

Es justamente a partir de las reconstrucciones, que mucho del armamento, munición y vestimenta olvidada entre las ruinas se fue quedando y enterrando entre los nuevo cimientos, que por supuesto son redescubiertos de vez en cuando, poniendo en tensión a toda una ciudad.

Con información de The Guardian