La caída de Wall Street y el efecto dominó en los mercados globales

El pasado lunes la Bolsa de valores de Nueva York registró la peor caída de su historia en un solo día, lo cual generó un efecto dominó en prácticamente todo el sistema económico, ya que los principales índices bursátiles de los mercados globales, sufrieron fuertes caídas a consecuencia del crack en la bolsa de Wall Street.

El desplome más fuerte se dio en el índice Dow Jones, el cual se desplomó 4.6% respecto al día anterior, estamos hablando de una caída de mil 175 puntos en términos absolutos; por su parte el Nasdaq y el S&P 500 sufrieron caídas por 4.1 y 3.8% respectivamente. En ese sentido, las pérdidas acumuladas fueron del 7%, las más altas de toda la historia de esa casa de bolsa.

“Reventó una burbuja y abonó el proteccionismo de Trump, pero no es ni de lejos una crisis económica”.

Esta caída generó un daño colateral en prácticamente todo el sistema bursátil a nivel global, ya que por ejemplo, al abrir los mercados asiáticos el martes, los índices replicaron el desplome de Nueva York: el Nikkei en Japón, cayó 4.7%; el Hang Seng de Hong Kong, se desplomó 4.9% y el ASX de Australia cerró con pérdidas de un 3.3%. Lo mismo sucedió en las bolsas de valores de Paris, Londres y Frankfurt, las cuales reportaron pérdidas de hasta un 3%.

En el caso de México, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) reportó pérdidas del 2.16%, no vistas desde octubre del año pasado, es decir, la bolsa mexicana llegó a perder hasta 50 mil unidades durante el día.

Pero, ¿a qué se debió este colapso en Wall Street? Una de las principales razones tuvo que ver con la especulación generada desde el pasado viernes cuando se anunciaron los datos de empleo en Estados Unidos, los cuales mostraban un incremento de los salarios muy por encima de los esperado, esto desató especulaciones en el mercado relacionadas a un impacto importante en la inflación, esto por una sencilla razón: los inversionistas suponen que un incremento sostenido en los salarios trae consigo un probable aumento en el consumo de bienes y servicios, lo cual deriva en un impacto en el sistema de precios, ya que la demanda sobrepasa a la oferta.

La reforma fiscal de Trump fue otro elemento que aportó a esta caída en los mercados bursátiles ya que puede observarse como un impulso que produjo un sobrecalentamiento del sistema económico, ya que la reforma producirá una reducción de impuestos por 1.5 billones de dólares, en un periodo de 10 años, en una economía que venía expandiéndose de manera sostenida a un ritmo del 3%, lo cual encendió las alarmas en los mercados, justamente por el riesgo de la inflación y la falta de información de la política monetaria que iba a tomar la FED, específicamente en los aumentos a la tasa de interés.

Finalmente, hay que observar este crack en los mercados bursátiles como una corrección del sistema económico, ya que la tendencia desde inicios de año fue de ganancias en las casas de bolsa, lo cual generó una pequeña burbuja dentro del sistema, la cual no está relacionada directamente a una especulación desenfrenada, sino a la percepción de menores riesgos dentro de los mercados. De tal manera que el colapso debe observarse como un un ajuste en los niveles riesgo, por lo tanto, no se trata del inicio de una crisis económica global, ni del fin del capitalismo, sino de una normalización de los mercados en términos de un recordatorio de su naturaleza volátil. (Vía: BBC)

 

 

 

 

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