Así enfrentó Lozoya su audiencia en México

Emilio Lozoya compareció ante un juez el pasado 28 de julio, sentado en la cama de un hospital privado debido a las complicaciones de salud que presentó tras su detención
(Imagen: Diego Simón Sánchez)

Emilio Lozoya compareció el 28 de julio ante un juez de la Ciudad de México para ser procesado por el delito de lavado de dinero después de su detención en España.

Animal Político tuvo acceso es que se puede dar cuenta de la forma en la que Lozoya enfrentó su primer audiencia judicial en nuestro país.

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Dicha audiencia, se realizó a puerta cerrada debido a las restricciones sanitarias. De hecho, la comparecencia judicial se atrasó debido a la anemia y complicaciones en el esófago que Lozoya presentó tras su detención. Por ello, el exdirector de Pemex, compareció ante el juez sentado en la cama de la habitación 617 del Hospital Ángeles del Pedregal.

Animal Político  menciona que tuvo acceso a esta grabación luego de un proceso de dos meses. Debido a que el Poder Judicial inicialmente negó la entrega de una copia del video de la audiencia realizada a Emilio Lozoya. Sin embargo, pudo conseguir una proyección íntegra de la audiencia en un equipo de cómputo del Centro de Justicia Federal en el Reclusorio Norte.

Las imágenes muestran al ex director de PEMEX con una apariencia similar a la última fotografía difundida públicamente después de ser detenido en España. Es decir, su rostro no mostraba signos de deterioro físico ni estragos por el tratamiento médico recibido.

Durante la audiencia, se ve a un Emilio Lozoya con algunas canas, sobre todo en los costados de su cabellera, con la baba recortada, visible en los momentos en que se retiraba el cubrebocas o para beber algún líquido. Intervino 19 ocasiones durante la audiencia y su tono de hablar, sombrío y calmado que lo caracterizan, no varió.

Incluso, el juez Artemio Zúñiga Mendoza le ofreció a Lozoya interrumpir en cualquier momento la audiencia si se sentía mal. Sin embargo, este no mostró ningún signo visible de molestia o malestar físico. Tampoco mostró inconvenientes por las acusaciones que los fiscales le hicieron de aceptar sobornos a cambio de beneficiar a futuros contratistas de PEMEX, y de utilizar a su familia para lavar dinero.

Según Animal Político, Emilio Lozoya mostró una actitud relajada durante toda la sesión. Por momentos, estaba atento a la cámara, tomando la palabra cuando el juez se lo pedía. En otros, intercambiaba puntos de vista -con micrófono apagado- con sus dos abogados sentados a su izquierda: Miguel Ángel Ontiveros y Alejandro Rojas.

Una audiencia extensa

La audiencia comenzó a las 9:35 horas y terminó casi doce horas después, con algunas interrupciones por recesos. En la grabación se observa cómo Lozoya bebe algunos líquidos como té, agua simple y una Coca-Cola Light en lata en varios momentos de la sesión.

Durante la audiencia, la Fiscalía General de la República imputó al ex director de PEMEX haber recibido sobornos por parte de la empresa Altos Hornos de México, durante la campaña de 2012. Los cuales, abrieron el camino para venderle a PEMEX la empresa chatarra Agronitrogenados. También, señalaron a Lozoya de emplear a sus familiares y empresas para triangular este recurso, con el que presuntamente compró una casa. Al día siguiente, lo acusaron de recibir sobornos, pero por parte de Odebrecht.

Estas imputaciones podrían significar más de una década de cárcel  para Emilio Lozoya. Sin embargo, la defensa no debatió durante la audiencia. Por el contrario, por momentos tanto Lozoya como sus abogados literalmente agradecieron a los fiscales por los detalles sobre las acusaciones.

Lozoya se declara inocente

Si bien, las 19 ocasiones en las que Lozoya intervino durante la sesión fueron principalmente para responder al juez preguntas sencillas sobre el entendimiento de la situación o si tenía algo más que agregar, tuvo dos intervenciones largas. La primera, para declarar brevemente que no era culpable por los delitos que se le imputaban. La otra, para declarar que había sido utilizado e intimidado por un “aparato organizado de poder” y que denunciaría todos los hechos.

Esta es la transcripción completa de su intervención sobre este tema:

“Haré una declaración breve, gracias por la oportunidad. Quisiera agradecer al agente del Ministerio Público por haberme informado los hechos que se me atribuyen. Lo único que quiero manifestar a esta autoridad es lo siguiente… en el marco de mi compromiso de colaborar con esta institución dí instrucciones en España para que se agilizaran los trámites de mi extradición. Fue un acto voluntario el renunciar al procedimiento de extradición para precisamente cumplir mi compromiso de colaborar con las autoridades del Estado Mexicano. Asimismo, y de manera respetuosa hacia la autoridad quiero que sepan que no soy culpable ni responsable de los hechos que se me imputan y que con todo gusto en el marco de la investigación podré aclarar los hechos que he escuchado. Asimismo, solo una aclaración a lo mencionado por el MP sobre el ocultamiento de estos supuestos recursos quisiera aclarar que el bien inmueble que se menciona en la declaración del MP fue declarado en mis declaraciones patrimoniales ante la SFP desde el comienzo de mi gestión como director General de Pemex. Asimismo, respecto a los recursos que se me imputan de haber recibido antes de ser funcionario público aclararé el origen de estos en los datos de investigación que aportaré en colaboración con las autoridades. Eso es todo su señoría, muchas gracias”.

Y luego de un receso añadió lo siguiente:

“Añado en relación a los hechos objeto de esta investigación quefui sistemáticamente intimidado, presionado e instrumentalizado y manifiesto a usted que denunciaré y señalaré a las personas responsables de estos hechos. Y vuelvo a reiterar mi compromiso de colaborar en esta investigación con las autoridades del Estado Mexicano”.

En general, la sesión se desarrolló sin incidentes ni enfrentamiento entre las partes. Salvo dos interrupciones que ordené el juez porque la imagen transmitida por internet desde la habitación de Lozoya se congeló.

Vinculado a proceso pero sin prisión preventiva

Al final de la audiencia celebrada el 28 de julio, se discutió la medida cautelar que debía aplicarse a Emilio Lozoya después de que el juez lo vinculó a proceso por lavado de dinero.

Los fiscales de la FGR solicitaron la imposición de medidas restrictivas al imputado debido a la posibilidad de que huyera durante el proceso. Hablaron sobre las posibilidades y motivos para hacerlo debido a que cuenta con el dinero y domicilios en Estados Unidos y Suiza, además de México. Además de que su familia vive en el extranjero. Reiteraron que persiguieron y detuvieron a Lozoya con una orden de arresto previa a que aceptara su extradición a México.

Pese a esto, los fiscales no solicitaron prisión justificada para Lozoya. En su lugar, pidieron que le pusieran un brazalete electrónico y prohibirle abandonar el país. Tampoco pidieron ningún tipo de vigilancia extra. Ante esto, el juez Zúñiga Mendoza expresó que le parecía que los argumentos presentados podrían dar paso a un requerimiento para encarcelar a Lozoya.

“Me parece que la motivación va encaminada a la solicitud de una prisión preventiva justificada pero la conclusión es diversa. Solo la Fiscalía puede solicitar la prisión preventiva justificada y eso lo deja patente ya que mas allá de la motivación de la Fiscalía ha solicitado otras medidas pero no la (prisión) justificada. Y yo no puedo poner una medida mas grave que la que me piden los fiscales”, dijo el juez.

Sin embargo, el juez federal añadió como medida cautelar extra, la obligación de Lozoya de firmar cada 15 días una hoja de control ante el juzgado. Dicha obligación puede cumplirla a distancia debido a la pandemia.

La situación médica de Lozoya: hospital y no reclusorio

Uno de los elementos que más destaca Animal Político sobre la audiencia, es lo referente al resumen detallado que los fiscales dieron al juez sobre los antecedentes de salud de Lozoya al llegar a México. En dicho resumen, justifican el traslado de ex funcionario a un hospital privado y no directamente al Reclusorio Norte.

Los fiscales explicaron que al llegar al Hangar 5 de la FGR en el Aeropuerto capitalino, pasada la medianoche del 17 de julio, Lozoya traía consigo un expediente médico que entregó a los peritos en medicina forense Sandra Angélica Esquivel Martínez y Roberto González.

Dicho documento informaba sobre dos ingresos de urgencia del exfuncionario al Hospital Universitario Fundación Alarcón en Madrid. Uno el 25 de junio por un cuadro de anemia, astenia y mareos, acompañados de palidez cutánea y hemorroides externas grado 2 y 3 con sangrado activo. Todo diagnosticado por el doctor Guillermo Vaquero Navarro. El segundo ingreso, el 7 de julio donde le diagnosticaron anemia ferropénica (un tipo de anemia común por falta de hierro) y estómago de Barret (padecimiento en el esófago acompañado generalmente de reflujo que también genera debilidad y dolor en el cuerpo).

Los peritos de la FGR confirmaron los padecimientos de Lozoya, en el esófago y la anemia de tres semanas de evolución junto con mareos. Además, el médico particular de Lozoya, Juan Ortega Cerda, corroboró los diagnósticos y concluyeron que requería valoración médica inmediata. Debido a esto, trasladaron al exfuncionario al hospital privado referido a bordo de un helicóptero matrícula XEBJZ.

Con información de Animal Político.