Metrobús sigue sin llegar a Santa Fe, pero ya hay parabuses con publicidad

La Línea 7 del Metrobús de la CDMX sigue siendo un problemón. Comenzó con los clásicos retrasos y la incertidumbre de los usuarios porque se abrió al público a pesar de no estar concluida en su totalidad. Además, el primer día de operaciones le lanzaron una pedrada al camión a su paso por Garibaldi; sumémosle que en su primera semana chocó con un auto y ahora, que ya hay publicidad en parabuses por donde no pasa ninguno de esos buses.

La parte que no se ha terminado de todo su trayecto es de las que más difícil acceso tienen para todos los que viajan a diario a Santa Fe. Para este lugar lleno de calles atascadas y edificios bonitos solo existe una vía para entrar y que el metrobús sin sin ser operativo es un gran problema de movilidad que no se resuelve.

Por algún lado se tiene que empezar a resolver y, parece que lo mejor que encontraron fue empezar por la publicidad en las paradas de autobús. Estas fueron instaladas de noche, explicó a Reforma la presidenta de la Asociación de Colonos de Santa Fe, Itziar de Luisa, porque la empresa que los puso ahí no tiene los permisos de la delegación, a pesar de ser productos para transporte público.

Esto nos deja ver, primero, que no existe una coordinación certera entre las dependencias de la CDMX, porque si las autoridades delegacionales no tienen comunicación con los servicios de movilidad en la ciudad por eso tenemos baches que cumplen años y cruces donde es más fácil comprar botanas que circular.

Por otro lado, la Línea 7 del Metrobús no parece estar ayudando realmente al problema, o no en la inmediatez. Existe una multiplicidad de problemas de movilidad que no están siendo atendidos. Sí, el mejorar los servicios de transporte público puede resolver lo congestionado de todos los puntos de esta ciudad, además de aliviar el parque vehicular inmenso que circula a diario.

También, no deberíamos olvidar que la gente que labora en la CDMX no solo vive en la ciudad. Son grandes conglomerados que trabajan en Polanco, Santa Fe y todos los demás puntos industriales y laborales de la metrópoli que viajan desde el Estado de México. Eso significa que la estrategia de movilidad no debe conectar solo a la CDMX, sino también dar fluidez hacia los puntos de salida que van hacia Ecatepec, Ixtapaluca, Chalco, Cuautitlán Izcali y más sitios donde no hay transporte público que garantice seguridad.

Con información de Reforma