Contradicciones de la PGJ en el caso de presunta violación en Azcapotzalco

Medios de comunicación han publicado información que contrasta con las declaraciones oficiales de la PGJ
Contradicción entre artículo de El Universal y declaración de la PGJ

La nota de El Universal, basada en la relatoría de los hechos, contrasta directamente con la información ofrecida por la PGJ. La falta de declaraciones unívocas ha generado dudas ante la veracidad de la declaración. Ante las dos versiones, ¿cuál será la verídica?

El día de hoy,  El Universal publicó un artículo en el que se establecía que las pruebas genéticas que confirmaban la violación de la menor se perdieron, según la PGJ. En el artículo se menciona que no se aplicó el protocolo establecido en violaciones  y que las pruebas se tomaron cuatro días después de la denuncia.

El protocolo constaría de exámenes de laboratorio para obtener contenido vaginal, rectal, bucal; flujo vaginal y uretral; muestra de búsqueda de enfermedades de transmisión sexual; alcoholemia; muestra de orina para encontrar drogas de abuso; muestra de sangre; examen de ADN en tejidos; estudio de manchas en ropas; ecotomografía gineco-obstetra; análisis de posible embarazo.

El Universal, que asegura tener la relatoría de los hechos, declara que la denuncia que presentaron la madre y el abuelo de la menor a la 1:30 am no se completó ya que los familiares decidieron regresar a su casa, ya que la menor estaba cansada.

Nota de El Universal en la que se declara que la no se aplicó el protocolo establecido. (Imagen: El Universal)

En los exámenes correspondientes, se solicitó la ropa de la menor, los tejidos en las uñas y los fluidos. Sin embargo, según El Universal, éstos salieron negativos. Los estudios fueron realizados hasta el 6 de agosto (aunque la denuncia se realizó el 3 de agosto a la 1:30 am).

Nota de El Universal en la que se declara que la información genética salió negativa. (Imagen: El Universal)

La nota de El Universal sale un día después de la mesa de diálogo realizada entre Claudia Sheinbaum y varios grupos feministas. Durante la mesa se estableció que se prohibiría la revictimización y se reforzarían los procesos de género ante denuncias de violación y acoso. La nota de El Universal muestra, entonces, una falla en los procedimientos del gobierno.

Contrario a la relatoría que muestra El Universal, el vocero de la PGJ de la CDMX, Ulises Lara López, declaró en dos ocasiones que sí se había seguido el protocolo establecido de las violaciones. 

En una conferencia de prensa con la PGJ, del 13 de agosto, Ulises Lara aseguró que se habían activado todos los protocolos de violencia sexual ante la denuncia:

“Desde que tuvimos conocimiento del hecho se activaron todos los protocolos de violencia sexual, se realizaron los estudios periciales médicos, clínicos y psicológicos. Se estableció una línea de tiempo y se llevaron a cabo las revisiones de campo, los videos en cámaras de C5 y privadas, entrevistas y testimonios y se está investigando a todos los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de turno, así como las patrullas y comunicaciones de radio y telefónicas”.

Igualmente, el vocero de la PGJ volvió a confirmar el día de hoy que se siguieron todos los protocolos al momento oportuno: 

“Desde la denuncia actuamos de forma inmediata, eficiente y conforme a derecho. Se practicaron todas las diligencias que han permitido obtener datos de pruebas que en el momento oportuno permitirán lograr el esclarecimiento de los hechos que se investigan.

Queremos enfatizar que se realizaron todas las investigaciones de campo, […] en particular todos los estudios periciales médicos y psicológicos. Especialmente la obtención del ADN del cuerpo y prendas de la víctima fueron realizados de manera inmediata. Todos los indicios recabados y dictámenes se realizaron bajo los protocolos legales correspondientes y se encuentran protegidos con su respectiva cadena de custodia”.

Lara confirmó que la información genética se encuentra correctamente protegida y custodiada. Sin embargo, también mencionó que, a partir de la información recabada, la narración de la menor no corresponde a lo que muestran las pruebas.

Ante las contradicciones entre medios y entre los propios emisarios de la PGJ vale la pena preguntarnos, ¿qué pasará con el caso?