¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

Beltrones, Mancera y Madero buscan ‘coalición’ para 2018: se dicen la solución para sus propios problemas

En un evento convocado por la corriente perredista “Galileos”, Manlio Fabio Beltrones, Miguel Ángel Mancera y Gustavo Madero hablaron entre ellos de la necesidad de un “gobierno de coalición” para el 2018.

Hay reuniones que sólo pueden ocurrir en dos lugares: las pesadillas y los eventos organizados por el Partido de la Revolución Democrática (PRD); la que ocurrió ayer tiene un poco de ambas. Frente a las elecciones del año que entra, y frente a la altísima probabilidad de que nos enfrentemos a un escenario semejante al del 2006, dos expresidentes de los partidos “principales” y un colado hablaron de la “urgencia” de un gobierno “de coalición”. (Vía: Reforma)

Quédate con quien te vea como Mancera ve a Beltrones.

No, eso no significa que vayan a buscar una candidatura única para el 2018, más bien es algo aún más peligroso: intentan iniciar, desde ahora, algo semejante al “Pacto por México” que, en el 2012, canceló cualquier discusión parlamentaria.

Beltrones, Madero y Mancera estaban de acuerdo en una cosa: hay una crisis que está haciendo que los votantes rehuyan de la clase política, cada uno tenía su versión de qué era lo que provocó esa crisis y cuáles son los posibles caminos para salir de ella, pero insistieron en que “los acuerdos” era una de las soluciones posibles. (Vía: Sin Embargo)

Obviamente, Andrés Manuel López Obrador fue mencionado indirectamente una y otra vez: cuando Mancera dijo que “no tenía el poder de purificar”, cuando Beltrones insistió que “los acuerdos fuertes” impedirían a “ideologías contrarias” destruirlos, cuando Madero insistió una y otra vez con el populismo… Curiosamente, también Luis Videgaray apareció entre las indirectas, y de la voz de Manlio Fabio, cuando dijo que habría que construir “controles” para que los funcionarios no “llegaran a aprender”.

Una de las críticas que constantemente se le hace al sistema partidista mexicano es su falta de identidad ideológica: los partidos de izquierda pueden, sin problema, aliarse con los de extrema derecha y todos (generalizando) tienen propuestas tan semejantes que es difícil identificarlos sólo a partir de ellas. Un “gobierno de coalición”, tal como ocurrió en 2012, no “traería gobernabilidad”, como insistió una y otra vez Manlio durante la plática, sino evidenciaría (de nuevo) el simulacro que es el sistema partidista. (Vía: Vanguardia)

Definitivamente nos urge una salida de la situación actual… pero ¿confiaríamos en estos tres alegres muchachos para construir un gobierno?