Historia del drag: desde Shakespeare hasta RuPaul’s Drag Race

De Shakespeare a RuPaul, la historia del drag continúa
Historia del drag

El drag está muy presente en la cultura popular actual. Si no en Netflix, en Youtube o en comerciales de Pepsi, por lo menos lo habrán visto en memes, pues si las drags son reconocidas por algo es por su humor y extravagancia.

¿Qué es el drag?

Para todos aquellos que no han podido ver un show de drag en persona, el drag se define como la personificación de un género distinto al propio. Sin embargo, va mucho más allá.

Morgan McMichaels sorprendida ante el salto de Aja.

Así como hay drags que buscan ser “fishy” e imitar completamente a una mujer, hay otros, como los Club Kids, que jugaban con la extravagancia del género y creaban personajes andróginos. Las mujeres también participan con el biodrag (personificación masculina) o como faux queens (adoptan el estilo drag como si fueran un hombre).

Club Kids. (Imagen: BFace Magazine)

El origen de la palabra “drag” se remonta a la época isabelina, pues así se denominaba a los hombres que actuaban como mujeres. Durante esa época, en Inglaterra, las mujeres no podían participar en el teatro, por lo que todos los papeles femeninos también eran realizados por hombres. Surgió entonces una tradición de personificación de géneros, como se puede ver en El mercader de Venecia y en Noche de reyes.

En las obras de Shakespeare, los papeles de mujeres eran realizados por hombres. (Imagen: Variety)

Sin embargo, es hasta 1930 que el término se liga a la comunidad LGBT+ en Estados Unidos, especialmente durante la prohibición de alcohol. El drag, entonces, se convierte en un espacio seguro para la comunidad, donde pueden expresar libremente su sexualidad dentro de una sociedad heteronormada.

Terminada la prohibición, los drag shows continuaron durante los 50 y 60, aunque tuvieron que dejar de estar “expuestos” y pasaron a la clandestinidad. Drag queens que salían vestidas en público, generalmente eran arrestadas, como le pasó varias veces a Flawless Sabrina, una de las principales “líderes” del movimiento.

Flawless Sabrina. (Imagen: Them)

Durante los 70 empezó a surgir la cultura del “ball room” o del “salón”, en la que las drag queens competían por medio del baile y la pasarela por distintos trofeos. Gracias a que se implementó el “salón”, varias personas pudieron experimentar con el drag cobijados por la seguridad de la comunidad. Se formaron, también, las familias o casas que apoyaban a su participante. Generalmente la persona que te enseña a hacer drag y que te pone en drag por primera vez se convierte en tu madre drag. La relación familiar va más allá del drag pues se crean lazos afectivos para toda la vida.

Documentales como “Paris is Burning” muestran la escena drag durante los años 90 en Harlem. El drag se convierte en una especie de salida a las condiciones cotidianas de la comunidad LGBT+. Es una manera de expresarse, divertirse y conocerse a sí mismos.

Es en esta época que RuPaul Charles, mejor conocido como RuPaul, empieza a adquirir fama en Nueva York. Su fama se catapultó al salir en el video de B52’s “Loveshack” y continuó hasta convertirse en la cara oficial de una importante marca de maquillaje. Posteriormente, RuPaul cambiaría al drag para siempre al crear RuPaul’s Drag Race, que se estrenó en 2009. En este reality show, drags con distintos estilos compiten por la corona.

Cartel de RuPaul’s Drag Race temporada 11 (Imagen: logo tv)

Además de mostrar el proceso de hacer drag que, en general, implica hacer sus propios vestuarios, hacer su propio maquillaje, planear sus eventos, actuar, modelar, etc. la serie muestra también los obstáculos a los que se enfrentan las drags en su día a día. Se habla de la falta de aceptación de la familia, como en el caso de Kim Chi; de vivir con VIH como en el caso de Ongina y de los trastornos alimenticios, como contaron Valentina y Sasha Velour.

Gracias a esta serie, que a partir de julio se podrá encontrar completa en Netflix, el drag ha podido salir de la clandestinidad. El show ha adquirido tanta fama que se ha recreado en el Reino Unido y en Tailandia. Distintas drag queens han alcanzado fama mundial, por ejemplo Alaska Thunderf*ck cuya cuenta de instagram supera el millón de seguidores. Shangela recientemente salió en un comercial de McDonalds y Monet X Change en uno de Pepsi. Tanto Violet Chachki como Aquaria fueron invitadas a la Gala del Met.

En la escena mexicana, el drag también encuentra su lugar en distintos clubes nocturnos como La Puri y Rico Club. Además de que la serie La más draga busca también mostrar los distintos tipos de drag que se hacen en México.

La más draga, temporada 2. (Imagen: El clóset lgbt)

Ahora que el drag se ha convertido en un producto cultural más aceptado por la sociedad, no hay que olvidar sus orígenes ni su potencia como forma de resistencia, expresión y libertad. No hay que olvidar, tampoco, a las drags locales de nuestra comunidad y a las personas que día con día desafían las imposiciones de género.