Purépechas expulsan a los partidos políticos en Michoacán

Lograron que el Instituto Electoral del Estado de Michoacán reconozca sus autogobiernos
(Imagen: Plumas Atómicas / Cristian Pinto)

En Michoacán, las comunidades de Nahuatzen, Sevina y Comachuén siguen los pasos de Cherán: lograron que el Instituto Electoral del Estado de Michoacán reconozca sus autogobiernos. Sin embargo, el gobierno de Silvano Aureoles les dificulta las cosas.

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En 2011, Cherán logró lo inaudito: expulsó a los Caballeros Templarios y reemplazó a los partidos políticos con un autogobierno mediado por un Concejo. Su seguridad está a cargo de una ronda comunitaria compuesta por personas de entera confianza.

(Imagen: Plumas Atómicas / Cristian Pinto)

A 5 kilómetros de distancia, la cabecera municipal de Nahuatzen inició los trámites para conseguir el reconocimiento de su concejo de gobierno en 2015, y posteriormente las delegaciones de Sevina y Comachuén siguieron sus pasos.

“Cuando nos decidimos a crear el Concejo fue porque había muchos levantones, gente desaparecida, gente que las mataban, muchachas violadas”, describe Margarita Jiménez Meza, habitante de Nahuatzen.

(Imagen: Plumas Atómicas / Cristian Pinto)

Margarita es hermana de José Luis Jiménez Mesa, concejal de Nahuatzen, preso político de la comunidad junto con José Gerardo Talavera Pineda y José Antonio Arreola Jiménez. Los tres se encuentran en la cárcel de Uruapan desde 2018.

En Nahuatzen, el Concejo opera voluntariamente desde febrero de 2019, ya que la Secretaría de Finanzas y Administración del Estado de Michoacán no les ha entregado el recurso que les pertenece.

En Sevina, a 4 kilómetros de distancia, talamontes y extorsionadores también actuaron libremente. Esto provocó el coraje de la comunidad y después, su organización.

“La gobernación por partidos políticos para mí ha sido siempre mala, y mala en la forma en que nos dividen, nos dividen entre familias. Porque la política tiene un signo de pesos”, explicó en entrevista Imelda Ramírez, concejala de la comunidad.

“Los partidos políticos tienen toda la vida gobernando. Si lo que quieren ellos es trabajo, que se unan con nosotros. Juntos vamos a demostrar ese trabajo no interfiriendo en el desarrollo de las comunidades”, dijo Natividad Valencia, también concejal de Sevina.

En Comachuén, las mujeres participan hasta en la ronda comunitaria encargada de la seguridad, aunque esta no cuenta ni con dinero ni con permiso para armarse.

Virginia, integrante de la ronda, describe que hacen rondines en el bosque de Comachuén todas las noches. Sin embargo, cuando se encuentran a hombres armados, no pueden hacer nada porque carecen de armamento: “no nos acercamos cuando vemos que tienen armas porque ya sabemos cuáles son quienes tienen armas y no vamos a acercarnos, nomás vemos y pasamos”.

(Imagen: Plumas Atómicas / Cristian Pinto)

En Comachuén, además de la asfixia presupuestal, el Concejo ha enfrentado actos de hostigamiento e intimidación.

“El 14 de enero cuando fuimos a pedirle a la presidenta -de Nahuatzen- que nos entregara el recurso esperó a que cayera la noche para retirarse de sus oficinas. No llevaba ni 100 metros de retirado cuando su policía empezó a disparar en nuestra contra”, dijo María Gabriel en entrevista el 15 de febrero.

Por orden del Tribunal Electoral michoacano, con fuerte presencia de la Policía de Michoacán y algunos elementos del Ejército, el 23 de febrero el Instituto Electoral estatal organizó una asamblea en Comachuén para decidir el futuro de su Concejo. El resultado: 457 votos a favor de la continuidad del Concejo y 847 a favor de destituirlo y conformar uno nuevo.

(Imagen: Plumas Atómicas / Cristian Pinto)

El primer Concejo de Comachuén presidido por una mujer fue derrocado, según María, por personas cercanas al PRD, MORENA y al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, quienes quedaron entre los 14 nuevos consejeros.

Para el investigador de El Colegio de Michoacán, Salvador Maldonado, aunque el sistema de gobierno en estas comunidades está reconocido por el Gobierno del Estado, los partidos políticos siguen operando con el objetivo de minar la estructura comunal: “está ahí en el fondo una pugna, un debate, entre quienes representan a quiénes y cómo se representan”.

Cherán es un ejemplo, una fogata que aluza, sin partidos y sin crimen a sus . El reto para las comunidades vecinas es mantener ese fuego encendido.

Por: Cristian Pinto | @crizapotlan