Cómo sobrevivir a la cena de Navidad con tus parientes machistas

Guía para sobrevivir la cena navideña si eres feminista

Si vas a convivir más que de costumbre con tu familia extendida durante estas fiestas decembrinas, probablemente ya te estés preparando para escuchar comentarios machistas durante la cena navideña. Nadie está exento de reproducir conductas patriarcales y los tíos y cuñados no son la excepción: desde los que se burlan del feminismo con la boca llena hasta los que miran todo desde la comodidad de su asiento, sin levantar un solo plato.

Sin embargo, la cena navideña no tiene por qué ser un martirio. Después de todo es época de celebrar, ¿no? Ser la oveja feminista de la familia no quiere decir que debas presenciar un interminable desfile de micromachismos sin hacer nada. Aquí te dejamos una breve lista de acciones a tomar para estas fiestas:

Evalúa si tu presencia es realmente indispensable

Una de las reglas básicas del autocuidado consiste en alejarse de las personas que te hacen daño. No porque sean miembros de tu familia estás obligada a convivir con ellos ni a tolerar sus violencias. Como dice Cassandra Bankson, “la sangre es más espesa que el agua, pero también la m*erda es más espesa que la sangre”. No te sientas culpable de preferir hacer cualquier cosa antes que volver a ver a la gente abusiva: que se vayan alv.

Acompáñate de gente que entienda

Si decidiste asistir a la cena navideña, la experiencia será un 87% más tolerable y divertida si llevas un acompañante igual de feminista que tú (y que esté dispuesta a dejar pasar los comentarios incómodos por parte de la familia, pero si los ataques son demasiado hirientes quizá habría que reconsiderar el punto anterior). Si tienes una prima/hermana/tía feminista, es el momento de unirse.

Lleva unos buenos audífonos y un libro que te atrape

Nada como usar la tecnología para huir del mundo real. Otro punto básico del autocuidado implica proteger la salud mental: no tienes por qué responder a cada uno de los comentarios ignominiosos de tus parientes ni estar en guardia permanentemente. Ponte los audífonos, saca tu kindle y disfruta del mullido sillón de tu abuelita durante el resto de la noche.

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Ve armada con respuestas

Si decidiste que quieres escuchar las barbaridades de ese primo que usa las denuncias falsas o los suicidios de hombres como argumento, y además optarás por responderle, más vale que te hagas de cifras del INEGI y datos de la ONU, además de notas como ésta en la que desmentimos que feministas rusas echaran cloro en las piernas de los hombres o ésta en la que se desmiente que feministas argentinas quemaran iglesias y maltrataran animales.

Además, puedes usar alguna de estas respuestas predeterminadas para las preguntas más comunes:

“¿Y las denuncias falsas?”. Estudios revelan que las denuncias falsas representan aproximadamente el 5.9% del total. Si tomamos en cuenta que alrededor del 80% de agresiones sexuales no se denuncian, el porcentaje podría reducirse apenas al 2% (Más información aquí).

“A los hombres los matan más que a las mujeres”. Sí, ¿y sabes quién los mata? Otros hombres.

“El feminismo verdadero era el de antes”. Así como en la actualidad se denuesta a las mujeres que luchan por la legalización del aborto o en contra de la violencia feminicida, a las sufragistas del siglo pasado les decían que su causa era ilegítima y que querían “ser hombres”. Éste es un argumento de manual para intentar desprestigiar un movimiento a través del menosprecio de sus objetivos.

“Ni machismo ni feminismo, humanismo”. El humanismo es un movimiento filosófico que ya existe y surgió durante el Renacimiento. Si lo que quieres es decir que “ningún extremo es malo”, Alberto, te ayudaría saber que el machismo mata, al menos en México, a nueve mujeres al día. ¿A cuántos hombres mata el feminismo? Eso supuse.

“Ésas no son feministas, son feminazis”. El término “feminazi” fue acuñado por el conservador antiaborto Rush Limbaugh y hoy es usado para atacar a cualquier persona feminista. Además, ¿cuál es el holocausto “feminazi”? ¿Que los hombres se sirvan su propia comida y laven sus propios platos en la cena navideña?

“Es que yo prefiero no decir nada porque ya todo es acoso”. Exacto. Es mejor que te quedes callado.

Recuerda que estás ahí por la comida

Está comprobado que el 93.7% de la gente asiste a las cenas de Navidad por el pavo, el bacalao y la pasta. Si ciertos miembros de la familia insisten en demostrar que no han abierto un solo libro de feminismo en su vida, ni siquiera leído la página de Wikipedia, siempre puedes darle una buena mordida a tu cena y recordar que este evento ocurre solamente una vez al año, afortunadamente.