Sí, la historia de Alyssa Carson es inspiradora pero no demerita el feminismo, lo hace más urgente

Alyssa Carson sí es un caso bien bonito de una adolescente que, con un claro interés en la ciencia y la exploración espacial está luchando contra todo (desde las expectativas de su género hasta su edad) para alcanzar sus metas; sin embargo, ni está siendo entrenada para llegar a Marte ni para ser astronauta. Y tampoco, Rubén, su historia sirve para desestimar al feminismo: a lo mucho, confirma todo el camino que ya se ha recorrido.

Seguro ya viste el tuit: ya se hizo meme y ya hasta hay versiones en las que, usando el mismo texto, colocan fotografías de actrices pornográficas sólo por los LOLs.

Dejemos algo bien claro desde el principio: el feminismo no es uno sino muchísimos, desde los interseccionales hasta el blanco liberal y hablar de “Feminismo”, así con mayúsculas, es no entender, no saber (o no querer saber) de una discusión y autocrítica constante que ha existido en los feminismos desde sus comienzos.

De hecho, no es nada difícil encontrar esas discusiones: está en Wikipedia. ¿Sabes usar Google? Pues ahí también, de verdad, no es nada difícil. Lo recomendamos al 100.

https://twitter.com/cholucon/status/1019629787130843136

Ahora sí, va un poquito de la historia de Alyssa

Como muchas personas, ella ha estado obsesionada con el espacio toda su vida. Comenzó a visitar los centros turísticos de la NASA desde muy chica y se fue convirtiendo, de a poco, en una invitada especial: asistió a tres campamentos ‘espaciales’ de la NASA y estuvo en varios lanzamientos.

Sus padres la han apoyado en sus intereses y, hace unos años, fue la primera persona en ganar el “Pasaporte para la Exploración Espacial”, algo así como una tarjeta especial que certifica que esa persona ha visitado todos y cada uno de los centros de visitantes de la NASA y ha atendido al menos uno de los campamentos espaciales. (Vía: Snopes)

La NASA no ha perdido de vista a Alyssa y ha declarado en varias ocasiones que sí la tienen en cuenta para el programa aeroespacial, pero por su edad no puede entrar todavía a él.

Sí, ella ha dicho mil y una veces, la más reciente, una entrevista con Elle, que quiere formar parte de la primer misión tripulada a Marte, pero no ha sido aceptada aún (eso no quita que siga intentando con todo su ser entrar).

Varias empresas y corporativos se han acercado a ella, hasta ahora, sólo ha respondido a Mars One, un grupo de empresas y empresarios que quieren ser la primera misión -privada- a Marte.

Por qué su historia no desestima a (los) feminismo(s)

Ninguno de los feminismos se cancela cuando una sola mujer logra algo: ya sea un puesto de representación popular, un lugar entre ejecutivos o estudiar ingeniería y llegar a ser astronauta. Al contrario, un caso único es una evidencia clara de que hacen aún más falta.

La definición más sencilla y, por tanto, incompleta, del feminismo es que ‘busca la igualdad de derechos’, pero nada podría estar más lejos: no es lo mismo buscar igualdad que luchar por la equidad.

Decir que un único caso es evidencia de que ‘ya se está viviendo en la igualdad’ es negarse a ver todo un sistema de desigualdades, opresiones y vulnerabilidades que vive día a día la mitad de la población mundial.

Todas estamos felices por Alyssa, por sus logros y por todo lo que podrá llegar a lograr. Pero, querido Rubén, no utilices su historia para demeritar toda una lucha histórica que, justamente, permitió que sus esfuerzos rindieran frutos.

De hecho, ella misma utiliza un lenguaje claramente feminista: ‘empoderamiento’, ‘poder femenino’, incluso su mera elección de carrera es un ejercicio feminista. Chin, te falló la elección del personaje.