¿Qué pasará con #MeToo tras acusaciones contra Argento?

Este fin de semana, el New York Times reveló que la actriz Asia Argento, una de las personas más visibles dentro del movimiento #MeToo y quien denunció al productor Harvey Weinstein por violación, fue acusada a su vez de abusar sexualmente de un joven menor de edad.

De acuerdo con el reporte, Argento tuvo relaciones sexuales con el cantante Jimmy Bennet cuando él tenía 17 años en un hotel de Los Ángeles. El año pasado, Bennet la demandó por el daño psicológico que le ocasionó el abuso, ante lo que llegaron a un acuerdo de 380 mil dólares.

Tan solo en mayo de este año, en el festival de Cannes, Asia Argento dio un discurso en el que señalaba a los depredadores sexuales de la industria fílmica y aseguraba que no permitirían que se salieran con la suya.

Asia Argento pronostica frente a todo Cannes que, como Weinstein, ‘todos los violadores y acosadores van a caer’

La revelación ha sido considerada como un ‘golpe’ al movimiento #MeToo. Sin embargo, algunas de sus representantes como Tarana Burke han señalado que, lejos de invalidar las consignas de un movimiento que condena el acoso y el abuso, éste incluye las acusaciones de hombres que se han atrevido a hablar de las violencias vividas.

“He dicho varias veces que el movimiento #MeToo es para todos, incluyendo estos valientes hombres que están hablando de sus historias. Seguirá siendo desgarrador cuando escuchemos los nombres de nuestros ídolos relacionados a la violencia sexual, a menos que dejemos de hablar de individuos y empecemos a hablar de poder.

La violencia sexual es sobre poder y privilegio. Eso no cambia si el perpetrador es tu actriz favorita, un activista o un profesor de cualquier género. Y no cambiaremos esa cultura a menos que desbanquemos esas falsas narrativas”.

Como señala Burke, la violencia sexual tiene más que ver con relaciones verticales de poder que con el sexo en sí mismo, por lo que ninguna persona está exenta; ni siquiera las que se pronuncian abiertamente como portavoces de las víctimas cuando, en privado, han aprovechado sus posiciones de poder para ejercer violencias.

La gente intentará usar las noticias recientes para desacreditar este movimiento. No dejemos que ocurra. De eso se trata este movimiento. No es un deporte con espectadores. Es generado por la gente. Podemos decir de qué sí y de qué no se trata esto”.

Aunque la conversación ha virado hacia una supuesta ‘muerte’ de #MeToo, éste más urgente que nunca: Asia Argento debe enfrentar las consecuencias de su abuso sexual en contra de un adolescente de 17 años, quien no es menos víctima por ser un hombre abusado por una mujer. El movimiento es la voz de todas las víctimas, también de los hombres violentados, y es necesario que siga su cauce.

Por: Redacción PA.