India es el país más peligroso para las mujeres, EU alcanza el décimo lugar

Hace siete años, la fundación Thomson Reuters hizo un estudio para averiguar cuáles eran los cinco países más peligrosos para las mujeres. Resultó que eran Afganistán, República Democrática del Congo, Pakistán, India y Somalia, en ese orden. Este año, el sondeo se repitió para saber si la situación había cambiado.

Ahora es India el que, de acuerdo con el ranking, es el país más peligroso para ser mujer por el alto riesgo de sufrir violencia sexual, trabajo en condiciones de esclavitud, matrimonio forzado y esclavitud sexual, entre otros.

“Líderes mundiales se comprometieron hace tres años a eliminar todas las formas de violencia y discriminación hacia las mujeres y niñas para el año 2030, y así permitir que vivan libres y seguras para participar de forma igualitaria en la vida política, económica y pública. Sin embargo, a pesar de sus promesas, se estima que una de cada tres mujeres vivirá violencia física y sexual a lo largo de su vida“.

Los aspectos que se tomaron en cuenta son aquellos relacionados con el acceso a la salud, discriminación, tradiciones culturales, violencia sexual, violencia no sexual y tráfico de personas. La fundación aclara que su metodología consistió en contactar a 548 expertos y preguntarles sobre el país que consideraban más peligroso respecto a cada uno de esos temas.

Ésta es la lista de los 10 países más peligrosos para las mujeres, de acuerdo con el estudio:

  1. India
  2. Afganistán
  3. Siria
  4. Somalia
  5. Arabia Saudita
  6. Pakistán
  7. República Democrática del Congo
  8. Yemen
  9. Nigeria
  10. Estados Unidos

Este año, Estados Unidos alcanzó el lugar número 10, por encima de cualquier otro país de América. De acuerdo con Thomson Reuters, esto está relacionado con el movimiento #MeToo en ese país, que a su vez ha acarreado más denuncias de acoso y abuso sexual.

Lo que llama la atención, no obstante, es que no se haya contemplado ningún país de Latinoamérica. Los datos respecto a las condiciones en México, por ejemplo, no toman en cuenta el acceso a la salud de las mujeres, la discriminación, los aspectos culturales ni la trata de personas.

Vía: Thomson Reuters Foundation