Gestación subrogada en México, ¿regular o abolir?

La senadora y futura Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero presentó una propuesta para añadir la reproducción asistida en un artículo de la Ley General de Salud. De acuerdo con su participación en el Congreso, la propuesta contempla que los servicios de reproducción asistida se otorguen a todas las personas que no puedan tener hijos de forma biológica, incluidas aquellas parejas del mismo sexo.

Sin embargo, la iniciativa de Sánchez Cordero, de la mano con el Grupo de Información en Reproducción Asistida (GIRE), ha sido duramente criticada porque abre las puertas a la gestación subrogada, también llamada ‘vientre de alquiler‘: una práctica en la que una mujer gesta un hijo para otra persona o pareja, con compensación o de forma altruista.

“En México todos tenemos derecho a formar una familia. Así lo dice categóricamente el artículo cuarto de nuestra Carta Magna, donde se plasma la garantía y el derecho a la libre decisión reproductiva”, señaló.

 

La exposición de motivos de la iniciativa aborda la infertilidad humana y sus tratamientos, cuya demanda ha aumentado. De acuerdo con el documento, tan solo en México se han realizado más de 80 mil tratamientos de reproducción asistida anualmente. Las técnicas mencionadas incluyen la gestación subrogada:

“Dichas técnicas, que son de baja o alta complejidad según las características de cada caso, incluyen el coito programado, la inducción de ovulación, la inseminación artificial, a fecundación in vitro, la transferencia de óvulos fecundados, la transferencia intratubárica de gametos u óvulos fecundados, la criopreservación de ovocitos y óvulos fecundados, la donación de ovocitos y óvulos fecundados, y la maternidad subrogada, entre otros”, señala la iniciativa.

 

Mercantilización de los cuerpos

Si bien la iniciativa representa un paso para que personas LGBT+ y solteras accedan a servicios de reproducción asistida sin ser discriminadas por su orientación sexual o estado civil, la gestación subrogada es cuestionada por motivos éticos. Muchos consideran que promueve la mercantilización de los cuerpos de las mujeres y sus bebés, además de ignorar las condiciones en las que esas mujeres atraviesan el embarazo y el parto:

“El contrato por gestación subrogada consiste en que una mujer renuncie a sus derechos”, señala en entrevista con Plumas Atómicas Laura Lecuona de Feministas Mexicanas Contra los Vientres de Alquiler (femmva). “En renunciar a la libre circulación, a comer lo que quiera, a tener relaciones sexuales con y con quien ella quiera y, fundamentalmente, abortar”.

 

Además, señala Lecuona, la iniciativa se enfoca en parejas que quieren acceder a alternativas como la gestación subrogada, pero no toma en cuenta las condiciones de las mujeres gestantes:

“La iniciativa que presentó la Senadora Sánchez Cordero se preocupa mucho por los sentimientos de la gente que no puede tener hijos, pero de las condiciones de las mujeres que se ven obligadas a rentar su vientre no nos dicen una palabra. “Es una iniciativa hecha a la medida de agencias intermediarias que se enriquecen a costa de los deseos de tener hijos de algunas parejas que no pueden y, por otro lado, la necesidad económica extrema de las mujeres“.

 

Agencias intermediarias en México

Un reportaje de The New York Times en 2014 dejó ver los abusos de una agencia de “turismo médico” llamada Planet Hospital y ubicada en Cancún. Entre otros tratamientos médicos, ofertados a un precio mucho menor que en Estados Unidos, se ofrecía la gestación subrogada. Así, parejas estadounidenses podían visitar el destino turístico mientras una mujer mexicana gestaba y paría a su hijo biológico.

Planet Hospital fue clausurado después de que se conocieran las prácticas fraudulentas de su fundador, Rudy Rupak, quien cumple una condena de dos años por fraude. En el reportaje se menciona a una clienta, a quien le dijeron que la mujer que gestaría a su hijo tenía 22 años y era madre soltera de un hijo. En realidad tenía 18, era madre de un bebé de nueve meses y tenía quistes en los ovarios; éstos le fueron retirados apenas un día antes de la inseminación.

Gestación Subrogada, Tabasco, México, Vientres de Alquiler
Imagen: Surrogacy Beyond Borders

Otras agencias como Surrogacy Beyond Borders han sido evidenciadas por prácticas que ponen en grave riesgo a las mujeres gestantes. En un reportaje de 2015, Channel 4 aborda el caso de una mujer, madre soltera de cuatro hijos, a quien impregnaron con esperma de un hombre VIH positivo sin su conocimiento, entre otras historias de mujeres mexicanas que fueron defraudadas por agencias de “turismo médico”.

Regular o abolir

Historias como las anteriores suelen ser también un argumento para quienes abogan por la regulación de la gestación subrogada. José Ramón Cossío Díaz y Luz Helena Orozco y Villa señalan, en un artículo para Nexos, la necesidad de crear “un marco regulatorio respetuoso de los derechos humanos y muy preciso con las obligaciones de las partes involucradas en los respectivos procedimientos, incluidas las autoridades sanitarias y profesionales de la salud.

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Para Lecuona, no obstante, la gestación subrogada no debería tener lugar en la legislación, incluso con un marco regulatorio de por medio:

“Organizaciones como GIRE dicen que, para que no pasen esas cosas horripilantes, hay que regular. Es uno de sus principales argumentos. ‘Con la regulación ya no van a pasar esos escándalos’. Por otra parte, nosotras creemos que hay una oposición de principio. Ésos son casos escandalosos que demuestran todo lo que puede ir mal, aunque ya de entrada se está usando a mujeres y sus bebés como mercancía aunque todo salga ‘bien'”.

Estefanía Morales, quien actualmente trabaja en una tesis sobre violencia obstétrica en la UNAM, destaca que la práctica de la gestación subrogada tiene que ver con las condiciones de desigualdad en las que las mujeres viven actualmente, además de que la postura abolicionista no solo debe rechazarla, sino buscar alternativas:

“No solo tendríamos que decir que no a la gestación subrogada, porque las mujeres somos muchas veces forzadas a ser mamás, sino proponer mejores condiciones sociales para que las mujeres no tengan que verse orilladas a tomar esas decisiones que capitalizan sus cuerpos“.

Por: Redacción PA.