Dos de cada tres jóvenes en América Latina no saben que no es no

Este miércoles, una encuesta realizada en ocho países de América Latina reveló que el 65% de los adolescentes cree que cuando una mujer dice ‘no’ en realidad quiere decir que sí. Además, el 86% no intervendría si un amigo suyo le pega a su novia.

El estudio fue realizado por Oxfam y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) en Bolivia, Colombia, El Salvador, Guatemala Honduras, Nicaragua y República Dominicana

De acuerdo con el informe Rompiendo Moldes: Transformar imaginarios y normas sociales para eliminar la violencia contra las mujeres,  el 45% de las mujeres y el 65% de los hombres creen que cuando una mujer dice que no en realidad quiere decir que sí. Esto es una muestra de la normalización de la violencia contra las mujeres y de las ideas preconcebidas que contribuyen a la misma.

Si bien ambas preguntas dan un panorama de la percepción de las y los jóvenes sobre la sexualidad de las mujeres y las violencias que se ejercen en su contra, algunos cuestionamientos dentro de la encuesta resultan más ambiguos.

Por ejemplo, ante la afirmación “Es común que si un hombre anda ebrio golpee u obligue a una mujer a tener relaciones sexuales“, el 51% de las mujeres y el 62% de hombres dijeron estar de acuerdo. Sin embargo, aceptar que un problema es común no quiere decir que se apoye o se condone esa conducta: aceptar que el mar está contaminado no quiere decir que estemos de acuerdo con eso.

Por otra parte, la encuesta sirve para evidenciar aquellas percepciones sobre el consentimiento y la violencia psicológica, física y sexual hacia las mujeres que persisten en Latinoamérica. Y para empezar a resolver el problema, las ONGs proponen acciones como la visibilización de las familias que transgreden el modelo impuesto, la participación entre amigas y amigos para no tolerar expresiones de machismo y misoginia, y repensar el lenguaje utilizado en la vida cotidiana.

“Amigas y amigos pueden tener un enorme poder en la construcción de imaginarios y normas sociales alternativos, y comprometerse con no admitir ninguna expresión de violencia hacia las mujeres. La actuación desde las prácticas cotidianas, las conversaciones, los chistes, los gestos, el lenguaje, las imágenes que compartimos son absolutamente relevantes”.

Además, entre las recomendaciones dirigidas específicamente a los medios de comunicación, el informe propone la creación de espacios de co-construcción con organizaciones feministas, asumir las recomendaciones para el tratamiento periodístico de la violencia hacia las mujeres y suscribir el pacto lanzado por ONU Mujeres en marzo de 2016.