Tumbas prehistóricas revelan que la desigualdad económica existía desde la Edad de Piedra

Desde entonces hay una diferencia entre pobres y ricos
(Imagen: Antiquity)

De acuerdo con un nuevo descubrimiento, había una clara brecha económica o de riqueza entre ricos y pobres, desde la Edad de Piedra y esta desigualdad en la vida siguió a la gente mucho después de su muerte.

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Una nueva investigación arqueológica en Polonia reveló que los humanos más ricos del Neolítico eran enterrados con los objetos y elementos más exóticos, que simbolizaban su riqueza.

Esto puede parecer obvio, pero no era la conexión que buscaban inicialmente los arqueólogos. Se suponía que el estudio de estas tumbas de 6 mil 600 años, ubicadas en la ciudad de Oslonki, revelaría lo que los agricultores neolíticos solían cultivar y comer hace tantos años. Dio la casualidad de que las dietas más ricas también se alinearon con los artefactos enterrados más valiosos.

(Imagen: Antiquity)

Durante este tiempo, parece que los artefactos con los que fueron enterrados los humanos no fueron simples donaciones funerarias de miembros de la familia esperanzados, sino traducciones directas de la riqueza material de la vida a la muerte.

“Hemos descubierto algunas de las primeras pruebas de un vínculo directo entre el estatus social y la dieta a largo plazo en la Europa prehistórica”, dice la arqueóloga y antropóloga Chelsea Budd de la Universidad de Umeå en Suecia. “Estamos presenciando el surgimiento de la desigualdad social y económica en las primeras comunidades prehistóricas, los ‘ricos’ y los ‘pobres’, en un momento mucho antes de lo que pensábamos”. (Vía: Antiquity)

Al examinar los huesos de 30 personas, todas enterradas en los mismos 200 años, el equipo descubrió que los esqueletos que contenían más isótopos de carbono 13 a menudo se enterraban con ajuares más elegantes, hechos de cobre.

Esto podría sugerir que algunas personas tuvieron acceso a plantas y animales que eran isotópicamente diferentes del resto. Y este equilibrio isotópico también se observó en huesos de ganado encontrados en la zona.

Esto implica que algunas personas y animales tenían acceso privilegiado a grandes campos y pastos más exuberantes bien iluminados por el sol (lo que conduce a más carbono-13 en las plantas), mientras que otros no.

(Imagen: Antiquity)

Es más, se podría argumentar muy bien que estas tierras fueron transmitidas, exhibiendo algunas de las formas más tempranas de riqueza generacional.

Independientemente de los detalles, los hallazgos sugieren que hubo algún tipo de diferencia dietética entre los que fueron enterrados con materiales de cobre y los que no.

Los artefactos de cobre descubiertos, incluidas 50 tiras, 200 cuentas, cinco colgantes y una diadema, probablemente fueron traídos de fuentes a cientos de kilómetros de distancia, otra línea de evidencia que sugiere que pertenecían a los más ricos.

Cuando Oslonki y otros sitios cercanos fueron abandonados por una razón desconocida en algún momento alrededor del 4500 a.C., los adornos de cobre en el norte de Europa dejaron de aparecer durante un milenio, lo que sugiere que la ciudad era una parte importante de las redes comerciales que involucraban estos bienes preciosos.

“El hecho de que el sistema parezca bastante efímero destaca que los primeros intentos de desarrollar estructuras jerárquicas no siempre tuvieron éxito a largo plazo”, señalan los autores. (Vía: Antiquity)

Si bien hay alguna evidencia de la desigualdad económica entre la sociedad humana en la última Edad del Bronce de Europa, este nuevo estudio sugiere que la brecha de riqueza, un fenómeno que experimentamos hasta el día de hoy, se remonta aún más atrás en la historia:  desde la Edad de Piedra.

Con información de Antiquity