Oxfam: sólo se podrá disminuir la desigualdad con la acción afirmativa

Resultados de la investigación "Por mi raza hablará la desigualdad" realizada en colaboración de Oxfam México y el COLMEX
Oxfam propone acción afirmativa para detener discriminación. (Imagen: Oxfam)

Un estudio realizado en colaboración por Oxfam México y el Colegio de México retomó las cargas económicas y sociales que implican el color de piel, el género y la lengua. Según los indicadores de la OCDE, en 2013, México era el segundo país más desigual de los miembros, únicamente después de Chile. Para reducir la desigualdad, México tendría que realizar políticas compensatorias. 

Para poder disminuir la discriminación interseccional (tanto genérica, como racial) será necesario realizar políticas públicas para resarcir las desventajas históricas de los procesos discriminatorios, pues “la desigualdad de oportunidades de hoy todavía se alimenta de la discriminación y el racismo del pasado“.

En Malasia, la Nueva Política Económica de 1971 favoreció con políticas de educación, vivienda y empleo a los sectores más vulnerados. Ante esta política, la brecha de la desigualdad ha disminuido y, a su vez, la pobreza del país.

Como menciona Oxfam, el primer paso para disminuir la discriminación en México es a partir de tomar un enfoque multidimensional ante la caracterización étnico-racial. Por años, los censos mexicanos se basaban en el dualismo indígena/mestizo para definir a la población indígena; sin tomar en cuenta la lengua, el color de piel ni a las poblaciones afromexicanas.

Fue hasta 2015 que el INEGI dio visibilidad a las poblaciones afromexicanas y afrodescendientes al incorporar una pregunta sobre la cultura de estas poblaciones, reconociendo que México está formado de grupos multiétnicos.

Presentación del informe. (Imagen: Oxfam)

También habría que tomar en cuenta que la discriminación no sólo afecta a las personas que se autoadscriben como indígenas, sino a todos aquellos que no pertenecen a la minoría “blanca” privilegiada.

Por ejemplo, las mujeres con tonos “morenos” tienen 37% menos posibilidad de acceder al quintil más alto de la riqueza; en las mujeres con tonos “oscuros” la brecha crece a 58%.

Igualmente, aunque las personas que hablan una lengua indígena tienden a ser bilingües –característica que sería ventajosa si se tratara de lenguas europeas–, esta habilidad incrementa la discriminación que sufren. En México se castiga a todo aquél que no tenga conocimiento occidental, especialmente cuando se trata de lenguas indígenas con años de antigüedad. 72% de las personas hablantes de lenguas indígenas se localizan en el quintil más pobre.

Una persona que habla una lengua indígena tiene 69% menos posibilidad de alcanzar el quintil superior. Este nivel de discriminación explica por qué tantas lenguas indígenas se encuentran en peligro de extinción. Según el Inegi, son 64 las lenguas con menos de cien hablantes y podrán desaparecer en los próximos veinte años. (Vía: El Universal)

Grado de riesgo de desaparición de las lenguas indígenas. (Imagen: El Universal)

Según el estudio de Oxfam, las mujeres tienen menor probabilidad de acceder al quintil más alto que los hombres, tanto por color de piel como por hablar una lengua indígena.

Acceso al quintil más alto de riquesa. De referencia se usó a personas blancas o mestizas con piel clara. (Imagen: Oxfam)

Esto demuestra que la discriminación es interseccional y afecta especialmente a los perfiles que pertenecen a más de un grupo minoritario, específicamente mujeres indígenas. Ante estos resultados, Oxfam propone realizar políticas compensatorias o acción afirmativa para resarcir las diferencias acumuladas históricamente. También sostiene que será necesaria una agresiva política antidiscriminatoria.