¿Los transgénicos pueden causar cáncer?

La discusión sobre los riesgos de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM), también conocidos como transgénicos, ha trascendido el plano científico y ha pasado al terreno de lo político, sobre todo por las investigaciones que sostienen que estos productos son cancerígenos, lo que ha derivado en la formación de movimientos sociales en pro de la prohibición. Todos lo hemos escuchado: el maíz transgénico da cáncer; el problema es que no todos saben que esto no es cierto.

Dichos movimientos sociales además hacen uso de algunos planteamientos ideológicos típicos de las ciencias sociales que asumen que las prácticas y productos agrícolas se mantienen estáticos en el tiempo, por lo tanto hay que conservarlas evitando la entrada de conocimientos científicos y tecnológicos, es decir, mantienen una idea romántica del agricultor, sus prácticas y sus productos, como si no se hubieran transformado en el tiempo. En el caso de México esta ideología está asociada a los estereotipos del campesino de “calzón de manta” produciendo maíz criollo.

Esto es problemático pues no hay forma en que vaya a haber comida suficiente para todo el mundo si todos siguen cultivando a la vieja usanza. Si seguimos ‘la tradición’, nos moriremos de hambre.  

Sin embargo, ¿qué dicen las discusiones científicas respecto al cáncer en los OGM? Al interior del sistema científico hay consenso de que las teorías que sostienen que los transgénicos aumentan el riesgo de incidencia de cáncer son falsas, el problema es que a pesar de esto dichas teorías ya forman parte de la comunicación que realizan distintos movimientos sociales que están en contra de estos productos para sostenerse.

Más allá de esto, es importante explicar de manera sencilla lo que la ciencia ha concluido hasta el momento sobre este tema; de hecho, una explicación sencilla y excelentemente bien documentada con publicaciones de las principales revistas científicas del mundo, la ofreció la usuaria de Twitter Oro rosa, quien es bioquímica y estudiante de posgrado en la Universidad de Paris.

Lo que explica es que el principal argumento sobre las supuestas propiedades cancerígenas de los transgénicos proviene de una investigación del biólogo francés, Gilles-Éric Séralin, publicada en la revista Food and Chemical Toxicology en 2012,  la cual aparentemente demostraba que los OGM causan cáncer, ya que dijo que probó un tipo de maíz transgénico con ratas y estas desarrollaron en su mayoría tumores.

https://twitter.com/myfreedom14/status/967825644867473408

Para dicha investigación, Séralin utilizó el transgénico NK603, cuya principal característica es que es resistente al herbicida conocido glifosato, por talto garantiza a los productores el uso de este agroquímico sin riesgo a afectar su cultivo. En ese sentido, el biólogo conformó grupos de muestra de la siguiente forma: 1) maíz clásico; 2) 11% maíz NK603; 3) 22% maíz NK603; 4) 33% maíz NK603; 5) 11% maíz NK603 + glifosato en agua; 6) 22% maíz NK603 + glifosato en agua; 7) 33% maíz NK603 + glifosato en agua; 8) Maíz clásico + glifosato en agua.

La conclusión la conocemos todos: la mayoría de las ratas usadas en el muestreo desarrollaron tumores cancerígenos. Sin embargo, hay algunos problemas en la investigación, que de hecho derivaron en que fuera sacada de la revista: las ratas que utilizó fueron del tipo, Sprague-Dawley, utilizadas para la investigación sobre el cáncer por su propensión a desarrollar tumores espontáneos en el 75 al 90% de ellas; esto ya representa un sesgo importante en la investigación.

Esto lo sostiene Oro Rosa presentando estas fuentes, todas ellas estudios científicos publicados en revistas especializadas con renombre internacional. Te ponemos abajo los links:

Tumor Incidence in Normal Sprague-Dawley Female Rats

Spontaneous neoplastic lesions in aged Sprague-Dawley rats

Spontaneous Tumors in Sprague-Dawley Rats and Swiss Mice

Esta variable externa a la propia investigación es un error metodológico que afectó los resultados de la investigación ya que, por una parte, la muestra fue con 10 ratas y, durante la experimentación solo llevó a cabo un control total cuando se debió llevar uno por cada alimentación. En segundo lugar, la muestra se vuelve irrelevante, por el hecho de que entre 7 y 8 de cada 10 ratas de ese tipo desarrollan cáncer de manera espontánea. Con esas ratas predispuestas a desarrollar tumores, se puede “comprobar” que hasta el Frutsi da cáncer (y no lo da, eh).

Finalmente, Séralin no publicó nunca los resultados de su grupo de control, es decir, los de aquellas ratas que solo comieron agua y maíz convencional, por lo que no existe punto de comparación entre las muestras. Pero casi con toda seguridad les podemos decir que 7 de cada 10 ratas desarrollaron tumores.

Como hemos dicho, este tipo de investigaciones han alimentado los mitos sobre el peligro de los transgénicos en la opinión pública, así como en algunos sectores del sistema científico, sobre todo de las ciencias sociales más ideologizadas y politizadas, es decir, en los paradigmas con presupuestos menos rigurosos.

Sin embargo, el consenso es que no hay evidencia de que los OGM sean causantes de cáncer. Aquí te presentamos algunas investigaciones respecto:

Evaluation of carcinogenic potential of the herbicide glyphosate, drawing on tumor incidence data from fourteen chronic/carcinogenicity rodent studies.

Published GMO studies find no evidence of harm when corrected for multiple comparisons

A review of the carcinogenic potential of glyphosate by four independent expert panels and comparison to the IARC assessment.

Genetically Engineered Crops

EFSA issues opinions on new GM maize: NK 603 maize considered as safe as conventional maize

Ojo: no hay que confundir problemas: una cosa son los OGM como desarrollo científico y tecnológico y otra muy distinta son las prácticas económicas y comerciales que puedan tener las empresas y los gobiernos que los comercializan; la crítica más sensata va por ese lado, pero no, lamentamos decirte que los transgénicos no son cosa del diablo. Puede haber muchas objeciones sobre la forma agresiva en que Monsanto hace negocios, pero eso no tiene que ver con el producto analizado, ni con que los transgénicos sean una opción rentable y sustentable.

De hecho, más de 100 Premios Nobel en ciencias firmaron una carta contra Green Peace para que retirara su campaña contra el arroz transgénico.

Así que ya saben: te podrá dar cáncer del coraje, pero no por el maíz transgénico. n_n