Cursos para tender la cama, ¿qué está pasando con el trabajo domestico en México?

La tarifa de un día de limpieza debería valer cerca de 688 pesos
Cursos para tender la cama ¿qué está pasando con el trabajo domestico en México? (Imagen:Twitter)

En redes sociales corre un video en el que Mariana Rodríguez Cantú, influencer regia y novia de Samuel García, senador del Partido Movimiento Ciudadano, recomienda un curso en el que se enseña a tender la cama, ir al super, lavar un baño… Según ella es una buena opción para “las empleadas domésticas”, esto es todo lo que está mal en este video, en este mundo.

En el video compartido en Instagram, la regia se expresa de la siguiente manera:

“El curso que estoy tomando se llama En Casa, está bien padre porque te enseñan a todo: cómo tender una cama súper bien, cómo lavar un baño, lavar, planchar, etcétera. Está super padre porque hay muchas cosas que aunque pienses que la sabes, neta, hay mucho detrás y lo puedes hacer todavía mejor, entonces es hoy y mañana, allí pueden mandar a sus empleadas de su casa, si tienen y las capacitan porque muchas veces a lo mejor no tenemos el tiempo de andar capacitando, entonces ahí les dan el curso de cuatro sesiones y les enseñan desde todo: desde arreglos florales, envolver regalos, el jardín, baños, camas etcétera, entonces aquí les dejo el Instagram por si les interesa. Me dieron una carpeta con todos los tips: qué detergentes usar, que no que la verdad son cosas que yo no sabía como nunca me fui a estudiar pues no me ha tocado hacer ese tipo de cosas y bueno para capacitar hay que saberle, entonces, aquí les dejo el Instagram”. dijo en su historia de Instagram

Así es, este mundo enfermo y triste siempre tiene más que dar de sí. Fuera de los minutos de risa que a algunos usuarios pudo haberles provocado este video, es necesario hablar de las precarias condiciones laborales de los empleados domésticos en México

Algunos miembros de la clase alta mexicana se deslinda de tareas básicas del cuidado personal, como la alimentación, el mantenimiento de la vivienda, el aseo de sus espacios de desarrollo y, a veces, el cuidado y crianza de su descendencia.

Como no se involucran en estas tareas, no tienen una idea general del esfuerzo físico y el desgaste emocional que conllevan, de manera que pueden llegar a desconocer y subestimar todo lo que tenga que ver con ello. ¿Recuerdan cuando Peña Nieto no sabía cuánto costaba cuánta valía un kilo de tortillas porque “no era la señora de las tortillas”?

Esta distancia económica, social e inclusive emocional crea una brecha que a veces parece infranqueable. Sin embargo, tiene otras más directas, como la precarización del trabajo del hogar.

¿Por qué son tan malas las condiciones del trabajo del hogar en México?

Existen diversos factores que impulsan a las personas a insertarse en el trabajo del hogar entre estos se encuentran:

  • Migración
  • Falta de escolaridad
  • Falta de oportunidades laborales

Si piensas que estas condiciones mejoran una vez insertadas en el trabajo del hogar, pues no, la mal llamada “servidumbre” padece de fatiga emocional, mental y emocional debido a la gran carga de trabajo, la poca paga y las (muchas veces) nulas prestaciones que le son otorgadas.

Ningún trabajo puede entenderse como un “favor”, se trata de una labor que debe ser remunerada de manera adecuada. Así mismo, el empleador debe proporcionar un espacio de trabajo cómodo, limpio y libre de situaciones incómodas o violentas.

También debe asegurar que los empleados tengan tiempo de esparcimiento, descanso y que puedan pagar servicios relacionados con la salud. Si quieres ser un buen empleador debes considerar los siguientes puntos:

    • Salario digno
    • Contrato de trabajo por escrito
    • Jornada laboral justa
    • Seguro Social
    • Jubilación
    • Vacaciones
    • Aguinaldo
    • Días de descanso obligatorio
    • Indemnización
    • Trato respetuoso (Vía: Trabajo doméstico en México)

Sin embargo, es difícil asegurar que estos derechos sean considerados, “ la naturaleza del servicio doméstico se amolda a las necesidades de los empleadores además de las necesidades de los empleados. En las últimos décadas, diversos cambios han ocurrido en el perfil del servicio doméstico, referidos tanto a la demanda como la oferta del servicio”. (Vía: CONAPRED)

Por ello más que risa deberíamos poner sobre la mesa cuestionamiento sobre la percepción del trabajo doméstico en México. ¿estas capacitaciones son pagadas?, ¿la supuesta mejora en las labores del hogar suponen un aumento en la paga?

Tampoco podemos olvidar que aunque muchas personas no tienen empleadas domésticas,  dejan relegadas las labores del hogar a sus madres o esposas y, adivinen qué, no les dan una remuneración económica, porque sí, lo quieran aceptar o no se trata de trabajo.

Pensemos en este extraño concepto: amas de casa, en su mayoría, se trata de esposas, madres y abuelas que realizan las labores relativas al mantenimiento del hogar y la crianza de hijos e inclusive nietos.

Para muchas mujeres ello implica una segunda o tercera jornada laboral pues atienden las necesidades de la casa en la que trabajan, las de su hogar y encima alguna llevan a cabo la labor de crianza.

A pesar de ser excesivo este trabajo también es invisibilizado, denigrado y no hablemos acerca de la remuneración porque, en muchos casos, no existe. Se piensa que las mujeres tienen “habilidades innatas” para encargarse de ello.

Según la organización Parvada, la tarifa de un día de limpieza equivale a 688 pesos diarios, este monto cubre no sólo las labores domesticas, sino costos de traslado y necesidades del trabajador que lo realiza.