La homosexualidad oculta de Tchaikovsky

Rusia se rehusa a aceptar la orientación sexual del genio
(Imagen: Wikicommons)

Pyotr Ilyich Tchaikovsky nació en Rusia el 7 de mayo de 1840. Se convirtió en uno de los compositores más exitosos que el mundo haya visto jamás, componiendo obras como El cascanueces, La obertura de 1812, El lago de los cisnes y La bella durmiente. Sin embargo, detrás del su éxito existía un secreto: era homosexual y tuvo que ocultarlo.

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La homosexualidad de Tchaikovsky fue negada por los musicólogos soviéticos hasta hace muy poco, cuando las cartas que dejó el músico fueron traducidas y publicadas fuera de Rusia, sin censura. Ahí, Tchaikovsky revela sus sentimientos más íntimos y documenta algo que en su momento fue sabido, pero ocultado porque ser homosexual en Rusia era ilegal.

A pesar de sus muchos éxitos musicales y el reconocimiento que  recibía, la vida de Tchaikovsky estuvo marcada por crisis personales y la depresión. Los factores contribuyentes incluyeron la separación temprana de su familia para ir a estudiar a un internado seguido de la muerte prematura de su madre. También la muerte de su amigo y colega Nikolai Rubinstei. Su homosexualidad, que mantuvo en privado, también se ha considerado un factor importante que afectaba su estado ánimo,pues ocultaba sus  preferencias de cara al público.

Durante la composición de  Romeo y Julieta, Tchaikovsky estaba enamorado de Eduard Zak, uno de sus pupilos. “Me parece que nunca he amado a nadie tanto como a él,” escribió el músico  en su diario. (Vía: Tchaicovsky Research)

Poco se sabe de la vida de Zak, pero su historia con Pytor terminó como la de la obra de Shakespeare: en tragedia. A los pocos años del estreno  de Romeo y Julieta (1869), Zak se quitó la vida.

A pesar de haber tenido relaciones con otros hombres a lo largo de su vida, y tener un hermano abiertamente homosexual (Modesto), Tchaickovsky sufría para aceptarse, temeroso de la opinión de los demás. Es por eso que mientras componía la ópera Eugenio Onegin, tomó una decisión que lo llevó a un bloqueo creativo.

En la ópera, la heroína Tatyana vierte su amor eterno en una carta al personaje principal Eugenio, pero Eugenio nunca responde y la rechaza cruelmente cuando finalmente se encuentran cara a cara.

Cuando es profesor en el Conservatorio de Moscú, Tchaikovsky recibió una carta de amor similar de una de sus alumnas, Antonina Miliukova. En ese momento, Tchaikovsky está consumido por su escritura operística, así que al igual que su personaje Eugenio Onegin, no responde.

Pero este acto  pudo haber desencadenado una crisis de culpa y vergüenza. Tchaikovsky finalmente decide casarse con Antonina en un intento mal concebido para “curar” su homosexualidad o al menos la imagen pública que rodeaba su sexualidad.

“En cualquier caso, abandonaré mis hábitos para siempre”, escribió Tchaikovsky a su hermano Modesto. “Qué terrible pensar que quienes me aman a veces se avergüenzan de mí”. (Vía: Tchaicovsky Research)

Tchaikovsky se casó con Antonina Milyukova en 1877, pero le dijo a su esposa que no la amaba, aunque sería su amigo devoto. No es sorprendente que el matrimonio terminara desastrosamente después de apenas nueve semanas, lo que llevó a Tchaikovsky a un colapso nervioso, pero que lo ayudó a aceptar su homosexualidad y dejar de atormentarse.

Sin embargo, la relación que marcó a Tchaikovsky fue la que tuvo con su sobrino, Vladimir Lvovich Davïdov, también conocido como Bob. Se especula que lo que hubo entre ambos fue más que platónico, debido a las apasionadas letras que Pytor le escribía a su sobrino cuando estaba de giran en el extranjero. Anhelaba volver a casa para estar con su amado sobrino, “mi ídolo”, a quien hizo heredero.

Su carta a Bob desde una habitación de hotel en Londres en mayo de 1893 muestra que esta correspondencia fue su línea de vida: “Te escribo con un placer voluptuoso. La idea de que este papel estará en tus manos me llena de alegría y me hace llorar.” Más tarde ese año, empezaron a hacer planes para establecer un apartamento en San Petersburgo donde viviría con Bob y Modesto. (Vía: Tchaicovsky Research)

Tchaicovsky con su sobrino Bob (Imagen: Wikicommons)

Pero no fue así, porque en noviembre de 1893, menos de un mes después del estreno de su última Sinfonía, la Sexta, Tchaikovsky murió y su muerte ha estado rodeada de misterio y teorías de la conspiración.

Se informó que murió de cólera, causado por beber un vaso de agua sin hervir. El 1 de noviembre cenó en un restaurante con Bob después de ver una obra de teatro, e insistió en que le trajeran un vaso de agua a pesar de que estaba sin hervir. Otra versión dice que corrió a la cocina en el apartamento de Modesto para bebe el agua sin hervir, gritando “¡A quién le importa de todos modos!”. El 2 de noviembre cayó enfermo y el 6 de noviembre estaba muerto, por insuficiencia renal y deshidratación causada por vómitos y diarrea.

Pero la muerte por cólera no puede ocurrir tan pronto después de una infección, e incluso Rimsky-Korsakov, quien presentó sus respetos al cuerpo del compositor en el departamento de Modesto, pensó que era extraño que el departamento no hubiera sido desinfectado y que a las personas se les permitiera besar el cadáver de Tchaikovsky  a pesar de las regulaciones gubernamentales que requerían que el ataúd se sellara en casos de cólera. Los rumores de suicidio comenzaron a volar. En la década de 1920, uno de los médicos que lo atendió, Vasily Bertenson, admitió que Tchaikovsky se había envenenado. (Vía: Classic FM)

Sea cuál fuere el motivo, Tchaikovsky usó sus sentimiento para componer bellas obras.  Como su Sexta Sinfonía, o Pathétique, que le dedicó a Bob. Su última pieza musical parece un presagio de su propia muerte. Una de las piezas más bellas de su repertorio y que nos habla de lo que fue la propia vida  de Pyotr: a un drama oscuro, lamentable y a veces aterrador. Su viaje termina en resignación y muerte final en lugar de trascendencia.