A 500 años de la Noche Triste: Así fue la derrota de Hernán Cortes a manos de los aztecas

El 30 de junio de 1520 se dio la mayor derrota de Cortés
(Imagen: Wikicommons)

Enfrentados a una revuelta azteca contra su gobierno, las fuerzas bajo el conquistador español Hernán Cortés luchan para salir de Tenochtitlán a un alto costo. Conocida por los españoles como La Noche Triste, muchos soldados se ahogaron en el lago Texcoco cuando se hundió el barco que los transportaba y los tesoros aztecas acumulados por Cortés. Moctezuma II, el emperador azteca que se había convertido simplemente en un sujeto de Cortés en el año anterior, también fue asesinado durante la lucha.

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La Noche Triste, que tuvo lugar el 30 de junio de 1520, marcó el final de la primera fase de la conquista española, cuando las fuerzas de los aztecas masacraron a una gran fuerza española y sus aliados, los tlaxcaltecas, mientras huían de la ciudad imperial de Tenochitlán.

Menos de un año antes, la expedición española liderada por Hernán Cortés tocó tierra en Veracruz y con la ayuda de aliados costeros y tlaxcaltecas marcharon tierra adentro y tomaron el control de la capital azteca. Durante meses, los españoles reinaron a través de Moctezuma, el tlatoani azteca.

(Imagen: Flickr)

El 20 junio de 1520, las noticias de la costa del Golfo llegaron a Cortés de que un grupo mucho más grande de españoles había sido enviado por el gobernador Diego Velázquez de Cuba para arrestar a Cortés por insubordinación. Dejando a Tenochtitlán al cuidado de su lugarteniente de confianza, Pedro de Alvarado, Cortés marchó hacia la costa, donde derrotó a la expedición cubana dirigida por Pánfilo de Narváez, el encargado de su captura. Cuando Cortés les contó a los soldados derrotados sobre las riquezas de Tenochtitlán, aceptaron unirse a él. Reforzado por los hombres de Narváez, Cortés regresó a Tenochtitlán.

En su ausencia, los españoles bajo Pedro de Alvarado masacraron guerreros desarmados bailando en el festival de Toxcatl, desencadenando una revuelta masiva.

Cortés volvió a encontrar perdido el control español de la ciudad. Asediado en el corazón de Tenochtitlán por decenas de miles de guerreros aztecas, Cortés y sus aproximadamente  mil 100 hombres tuvieron que huir para evitar la derrota total. Para evitar su fuga, los aztecas habían destruido muchos de los puentes de la ciudad isleña atravesada por canales. Los españoles decidieron tratar de escabullirse durante la noche, pero los centinelas aztecas pronto dieron la alarma.

(Imagen: Wikicommons)

Moctezuma fue asesinado –en los informes aztecas murió a manos de los españoles, y en los informes españoles fueron los aztecas, furibundos por la subordinación del tlatoani al dominio español. Le sucedió como emperador su hermano, Moctezuma fue asesinado –en los informes aztecas de los españoles, y en los informes españoles de una mafia azteca amargado por la subordinación de Moctezuma al dominio español. Le sucedió como emperador por su hermano, Cuitláhuac.uitláhuac, quien a la postre moriría de viruela.

Atacados mientras avanzaban por la calzada de Tacuba, a los españoles y tlaxcaltecas les resultó difícil resistir el ataque de sus oponentes en canoas. Quizás la mitad de la fuerza española fue asesinada, capturada y luego sacrificada, junto con más de mil tlaxcaltecas. La derrota española podría atribuirse a la astucia del ejército azteca, pero también fue el resultado de su codicia: sobrecargada de botín, su progreso fue lento y engorroso y su escape aún más difícil. Los sobrevivientes se retiraron con éxito a Tlaxcala para reagruparse.

Árbol de la Noche Triste (Imagen: Flickr)

Durante esta huída, surgió la leyenda del ahuhuete en el que Cortés lloró la derrota, el ahora conocido como  el árbol de la Noche Triste. así lo cuenta Francisco López de Gómar en su Historia general de las Indias:

“Cortés a esto se paró, y aun se sentó, y no a descansar, sino a hacer duelo sobre los muertos y que vivos quedaban, y pensar y decir el baque la fortuna le daba con perder tantos amigos, tanto tesoro, tanto mando, tan grande ciudad y reino; y no solamente lloraba la desventura presente, más temía la venidera, por estar todos heridos, por no saber adónde ir, y por no tener cierta la guardia y amistad en Tlaxcala; y ¿quién no llorara viendo la muerte y estrago de aquellos que con tanto triunfo, pompa y regocijo entrado habían?”

En mayo de 1521, Cortés volvió a sitiar Tenochtitlán, ésta vez para lograr derrotar al imperio azteca.