Si los hombres se pueden reír de los memes de esto, quizá no

¿Los hombres pueden sufrir violencia de género?

¿Puede hablarse de violencia de género contra los hombres?

Empecemos por una pregunta simple: ¿los hombres pueden sufrir violencia de género?

Desde el caso de Sonia, mujer que presuntamente hirió a su expareja en un motel de Iguala, Guerrero, los chistes y memes han abundado en la red: está el que improvisó un chaleco antibalas con un sartén “porque iba a ver a su novia”, están lo memes que incluyen a Thanos como participante del incidente de iguala: “Debiste apuntar a la cabeza”.

Están los que bromean “ya no debería haber cuchillos en la cocina”. Y un etcétera de bromas y memes que, más allá de sin son chistosos o no, dejan un punto muy claro: los hombres no corren bajo ninguna circunstancia el peligro que corren las mujeres en nuestra sociedad.

Un hombre no calcula su ruta, ni analiza su vestimenta ni siente que debe tomar precauciones desmesuradas en sus relaciones sociales y afectivas, todo para sentirse a salvo de los demás y por “los demás” nos referimos por supuesto a… los hombres.

Miremos el perfil del agresor sexual del metro: según un estudio hecho por el sistema de transporte con los hombres que detuvieron por años, el agresor promedio no padece de sus facultades ni está drogado; es un hombre con empleo, saludable mentalmente, sin vicios, que vio la oportunidad de agredir creyendo que no habría consecuencias, porque desgraciadamente la mayoría de las veces no hay consecuencias.

La sociedad les ha hecho creer que pueden usar de las mujeres y el sistema no castiga esa conducta.

Joven, con trabajo y consciente del delito: ese es el perfil del acosador del Metro

En cambio, cuando una mujer agrede a un hombre, ese acto no está enmarcado en una sociedad que ha permitido y solapado el ejercicio de la violencia por siglos hacia un solo grupo social.

Como dijo el usuario de Twitter que agrupó varios de estos chistes de hombres que se dicen acorralados e improvisan chalecos antibalas:

“Amigos, el hecho de que podamos reírnos de estos chistes quiere decir que la violencia que vivimos los hombres no es sistemática. Saludos.”

Y, no, no lo es. Saludos.