Entre el mito y la historia: ¿Por qué condenaron a la hoguera a Juana de Arco?

Fue acusada de hereje, hechicera y travestí
(Imagen: Wikicommons)

Santa católica, símbolo nacional y una de las líderes militares más famosas del mundo, Juana de Arco ha sido un tema de fascinación para Francia y el mundo durante casi seis siglos. Una de las dudas que surgen alrededor de su figura es, ¿por qué las ingleses la quemaron en la hoguera?

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La Doncella de Orleans

Nacida como campesina en un pequeño pueblo francés en 1412, Juana de Arco, una niña analfabeta afirmó escuchar voces divinas y ver visiones del Arcángel Miguel, Santa Catalina de Alejandría y Santa Margarita de Antioquía desde la edad de 13 años. Su mensaje: ayudra a Carlos VII, heredero de Carlos VI, ser nombrado el legítimo rey de Francia.

La batalla de Orléans que encumbró a Juana de Arco (Imagen: Wikicommons)

La Guerra de los Cien Años, una lucha por el control de Francia, se había estado luchando por generaciones. Los ingleses y sus aliados los borgoñeses, nobles franceses, ocuparon el norte, incluido París. Carlos, el heredero al trono de Francia, tenía su corte en el exilio en Chinon, un pueblo al suroeste de París.

Convenciendo al rey para que la dejara pelear, Juana se vistió de hombre y lideró la liberación de Orleans. Esto le valió ser llamada la Doncella de Orleans. Tuvo otras victorias contra los ingleses, y pronto Carlos VII fue coronado como rey de Francia.

Captura

El monarca recién coronado quería que Borgoña estuviera de su lado, pero Juana de Arco estaba impaciente por llevar la pelea a París. Carlos VII le concedió un día de batalla y Joan aceptó el desafío, pero aquí los anglo-burgundios vencieron a las fuerzas del monarca de Francia.

El único retrato contemporáneo de Juana de Arco (Imagen: Wikicommons)

Aun aási, Juana lideró una exitosa campaña el otoño de 1429. Pero en mayo de 1430, mientras defendía la ciudad de Compiègne, los burgundios la tomaron prisionera. La encarcelaron por más de un año y fue enjuiciada por cargos que incluyen herejía, brujería y violar la ley divina por vestirse como un hombre.

Juicio

Borgoña vendió a Juana de Arco a sus aliados, los ingleses, quienes la llevaron ante un tribunal religioso en la ciudad de Rouen, Contrariamente a la ley de la iglesia, que estipulaba que debería haber sido detenida por las autoridades eclesiásticas bajo la guardia de las monjas, Juana fue mantenida en una cárcel civil, vigilada por hombres de quienes tenía buenas razones para temer.

El juicio comenzó en febrero de 1431, y la única pregunta era cuánto tiempo le tomaría al tribunal prejuicioso encontrar una excusa para la ejecución.

(Imagen: Wikicommons)

Durante el proceso, Juan se enfrentó a seis exámenes públicos y nueve privados, que culminaron en Los Doce Artículos de Acusación, que incluyeron los cargos de vestirse con ropa de hombre y escuchar las voces de lo divino. Los funcionarios de la iglesia la declararon culpable y la instaron a arrepentirse para salvar su vida.

El 24 de mayo, Juana de Arco firmó una retractación y, con la condición de que se vistiera de mujer, su sentencia de muerte se redujo a cadena perpetua. Pero cuatro días después, algunos afirman que por temor a sufrir alguna agresión sexual, dijo que las voces habían regresado y que nuevamente la encontraron vestida con ropa de hombre. Los 27 maestros de juicio la declararon hereje recaída.

Quemada como bruja

Según los historiadores, Juana de Arco tenía 19 años cuando los ingleses la quemaron en la hoguera en Rouen el 30 de mayo de 1431. Murió por inhalación de humo. Se registra que el cardenal de Winchester ordenó que la quemaran por segunda vez. Sus órganos aún sobrevivieron a este incendio, por lo que se ordenó un tercer incendio para destruir el cuerpo por completo. Sus cenizas y escombros serían arrojados al Sena.

Sin embargo, en 1867 se encontraron cenizas que se decía que incluían restos de Juana de Arco en el desván de una botica de París. Estos fueron transferidos a un museo en Chinon donde aún se mantienen.

Juana de Arco en la hoguera (Imagen: Wikicommons)

Si Carlos VII hizo algún intento de rescatar a la joven de 19 años que había permitido su coronación, como luego diría, fueron un fracaso. Sin embargo, hizo los arreglos para la exoneración póstuma de Juana de Arco a través de un exhaustivo nuevo juicio en 1450.

Tenía mucho que agradecerle, después de todo. La ascensión de Carlos VII al trono de Francia, por intercesión de Juana de Arco, marcó el punto de inflexión en la Guerra de los Cien Años. Con el tiempo, Borgoña abandonaría a los ingleses para aliarse con Francia y, salvo el puerto de Calais, los ingleses perdieron todas sus posesiones en el continente.

Juana de Arco fue declarada santa en 1920. Durante la Segunda Guerra Mundial, la resistencia francesa usaron a Juana de Arco como un símbolo nacional de su causa.