¿A quién beneficia y cómo funcionaría la eliminación del fuero constitucional?

Ayer se aprobó en lo general y con una mayoría aplastante la eliminación del fuero constitucional para todos los funcionarios públicos del país. No ha pasado ni un día y la medida ya está siendo utilizada electoralmente, lo que nos hace preguntarnos qué tan efectiva será, qué ocurriría si se abriera un juicio contra el presidente y, finalmente, ¿cuál es el papel del Congreso en época de elecciones?

Con 349 votos a favor y uno en contra, la medida fue enviada a la Cámara de Senadores y, dado que es una reforma constitucional, tendrá que ser aprobada por la mitad más uno de los congresos locales para que sea, finalmente, una ley vigente. Por lo mismo, el camino para que sea efectivo es, todavía, largo.

En entrevista telefónica para Plumas Atómicas, Juan Romero Tenorios, diputado morenista y único que votó en contra en la revisión de las reservas a la ley, señaló dos problemas mayúsculos de la reforma aprobada por los diputados: los tiempos y el artículo 17 de la misma ley.

El diputado Romero explicó a Plumas Atómicas que el artículo 17 de la reforma constitucional indica que… pues las cosas no cambian para bien. La actual redacción indica que los funcionarios no pueden ser llevados a prisión ni separados de su cargo hasta que exista una sentencia condenatoria “o bien termine el periodo por el cual fue electo”.

Aunque había hecho una reserva a ese artículo, la bancada decidió por unanimidad retirarla, por lo que Romero Tenorios no tuvo otra opción, nos dijo, más que votar en contra, aún sabiendo que su protesta era simbólica.

Denuncias semejantes han sido levantadas por académicos luego de la publicación de la ley en la página de la Cámara de Diputados:

En estos momentos, todas las campañas presidenciales están discutiendo quién fue el “original” que presentó la reforma constitucional. Seguir esa lógica es generar una cámara de eco en la que gana el ruido pero no las reformas constitucionales efectivas…tal como ocurrió ayer en la Cámara de Diputados.

Tal como lo señaló Romero Tenorios, este acuerdo multipartidista sólo cumple una expectativa electoral: es una ‘promesa’ cumplida por un candidato (aunque ha sido convertido en bandera de todos), y los tiempos para una reforma constitucional profunda como lo sería la eliminación del fuero constitucional ya no dependen de esta legislatura: ¿la que vendrá en septiembre seguirá el camino o se quedará estancada en el Senado o en las cámaras locales?

Como siempre, son las letras pequeñitas las que friegan a todos.