Ya no los hacen como antes: estudio revela malos y pocos espermas en hombres occidentales

Una nueva amenaza podría acabar con la vida humana y no, no es Trump, tampoco el líder norcoreano Kim Jong-un, ni el cambio climático: es la falta de esperma. Sí, un estudio reveló que la calidad del semen de los hombres occidentales ha sufrido una caída en los últimos 40 años y que el número de espermatozoides por mililitro se ha reducido a cifras alarmantes, que ponen en peligro el futuro de la especie humana. Como dice mi abuelita, ya no los hacen como antes.

Un estudio realizado por un equipo de investigadores, publicado en la revista Human Reproduction Update, notó que en 185 investigaciones realizadas entre 1973 y 2011, que incluyen al rededor de 43,000 hombres principalmente provenientes de Australia, Nueva Zelanda y Norte América, demuestran la disminución de los espermatozoides.

El declive fue de 99 millones por mililitro en 1973, a 47.1 millones de esperma por mililitro en 2011. Es decir un 52.4 % en 38 años, o sea 1.4 % al año. Y la cifra podría ir en aumento. (Vía: The Guardian)

Y aunque los científicos aún desconocen las causas, Hagai Levine, epidemiólogo encargado del área de salud ambiental de la Escuela de Salud Pública y Medicina Comunitaria Hadassa Braun de la Universidad Hebrea de Jerusalén y principal autor del estudio, argumenta que la disminución de esperma en el semen puede estar relacionada a una pésima alimentación, construida principalmente de grasas saturadas; sedentarismo, obesidad, tabaquismo, estrés y la exposición prenatal a químicos.

“Eventualmente esto podría ser un problema (la pérdida de espermas), pues podría significar la extinción de la especie humana. (…)Si no cambiamos la manera en que vivimos y el ambiente y los químicos a los que estamos expuestos, me preocupa mucho lo que ocurrirá en el futuro”. Dijo Levine para la BBC. (Vía: BBC)

Y aunque muchos científicos celebraron el esfuerzo de la revisión de los 185 estudios, también comentaron que es muy pronto llegar a ese tipo de conclusiones

Cabe mencionar que este declive no parece afectar a africanos, asiáticos o sudamericanos ¿por qué? Será la geografía tropical, la evolución o la tecnología? No. Es porque hay pocos estudios, así que no canten victoria porque con los espermas nunca hay certeza.

 

Por último, Nicolás Olea, director del Instituto de Investigación Biosanitaria de la Universidad de Granada, argumenta que los investigadores deberían enfocarse en tratar de encontrar los factores de riesgo y no en perder tiempo en realizar más estudios. Asumir la caída y hacerle frente.

Olea hace un crítica tajante pues, el lugar de intentar”disminuir la exposición a contaminantes ambientales como posible causa de la mala calidad del esperma, acudimos a una clínica de fertilización. (Vía: El País)

Así que si su autoestima está construida alrededor de la calidad de su semen, mejor vayan cambiando sus hábitos a menos que, quieran ser los responsables de la extensión humana, sabemos que su ser hombre no está sujeto a su fertilidad… un momento… según sus chistes, sí.

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