Solicitan desafuero y prisión preventiva contra Cristina Fernández por posible encubrimiento y traición a la patria

Dos cosas le pasaron la semana a la expresidenta argentina, Cristina Fernández: ganó una curul como senadora y se abrió una investigación en su contra por lavado de dinero. En el tren de buenas noticias se le sumó otra: un juez ha solicitado su desafuero y arresto por su posible participación en el encubrimiento de agentes iraníes responsables del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994 y, además, de “traición a la Patria”.

Este caso es complejo y lleno de cabos sueltos. No se está acusando a la expresidenta y a otros mimebros de su administración de activamente encubrir a agentes iraníes en suelo argentino, ni de planear un golpe de Estado con ayuda de Teherán. La investigación contra la expresidenta se desarrolla a partir de las acusaciones en 2015 del entonces fiscal, Alberto Nisman.

Nisman, quien fue encontrado muerto en su departamento en Puerto Madero (una zona exclusiva de Buenos Aires) bajo ‘circunstancias sospechosas’ ese mismo año, acusó que un tratado que firmó en 2013 la entonces presidenta con el gobierno de Teherán para que fueran entregados los acusados del ataque de la AMIA en 1994, era, de hecho, una propuesta que facilitaba la liberación de éstos y, por tanto, la impunidad del caso. (Vía: La Nación)

A cambio de un acuerdo comercial entre las dos naciones, los gobiernos investigarían en conjunto el que ha sido el ataque terrorista más grave en la historia argentina (85 muertos y cientos de heridos, la mayoría perteneciente a la comunidad judía en Argentina). Sin embargo, la comunidad judía argentina se opuso al tratado, pues creía que garantizaría la impunidad y dejaría libre a los responsables.

El acuerdo no fue impuesto unilateralmente por Fernández, sino que fue aprobado por el Congreso en su momento. En un escrito que la todavía senadora electa envió al juez y fiscales del caso, mencionó que sólo por ese “detalle”, su caso no podría ser juzgable, pues no dependió sólo de ella la negociación.

“No tuvimos ningún otro propósito al suscribir el Memorándum de Entendimiento que lograr un avance mediante la toma de declaraciones a los imputados iraníes, única forma de que la investigación en curso saliera del punto muerto en que se encuentra” (Vía: EFE)

En su declaración oficial, acusó que tanto el juez como los fiscales están operando bajo las órdenes del presidente Mauricio Macri (una respuesta a la que estamos bastante acostumbrados en México…).

Tras más de 20 años de impunidad por el ataque a la AMIA, el caso parece ser, tan sólo, una herramienta político-electoral. ¡Y nosotros que nos pensábamos tan lejos de Argentina!