La CNTE está en CDMX, ¿pero cuál es su historia y por qué protestan?

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) llegó ayer a la Ciudad de México y coordinó una serie de manifestaciones en diferentes puntos del país, como Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Michoacán. Estas acciones, informan medios como Reforma, se dan como un mecanismo para presionar al gobierno mexicano para que se entablen mesas de diálogo.

¿Pero qué es lo que busca la polémica organización magisterial? Si bien es cierto que las tensiones entre la CNTE, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y el gobierno de México han visto un repunte desde 2013, cuando se pasó mandó al Congreso de la Unión la Reforma Educativa, su lucha viene desde hace décadas.

El conflicto magisterial se originó en los 80. Es en ese momento cuando se captura la estructura sindical del SNTE, explica el historiador Jorge Iván Puma Crespo en Nexos.

Durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, se descentralizó la educación y de ese modo trasladaron recursos y facultades al gobierno oaxaqueño, lo que dio pie para que el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) firmara la “Minuta de 1992” con el entonces mandatario Heladio Ramírez. De ese modo, dice Puma Crespo, se forma un “cogobierno” entre el sindicato magisterial y el gobierno oaxaqueño.

“Si en un principio diferencias ideológicas y de táctica tuvieron un papel importante en los conflictos internos, a partir de 1992 con la captura de espacios administrativos dentro del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) se introdujo una nueva tensión: los recursos económicos y el control de plazas”, agrega Puma Crespo.

Existe otro momento que define a la lucha magisterial en Oaxaca y ese es en 2006. De acuerdo con el historiador, el recrudecimiento de la situación en mayo de ese año iba de la mano con la lucha por el gobierno entre José Murat, Diódoro Carrasco y Ulises Ruíz.

El periodista Jorge Fernández Menéndez explica que esta lucha se debió a que la Sección 22 del CNTE, encabezada por Enrique Rueda Pacheco, pedía una mejora en la calidad de las escuelas oaxaqueñas y mantenimiento a las escuelas en zonas rurales.

Sin embargo, esa lucha derivó en violencia, cuando el gobernador Ulises Ruiz Ortiz, al buscar cumplir su compromiso de campaña contra las protestas, desplegó granaderos para desalojarlos, señala Fernández Menéndez. Pese a esa represión, Puma Crespo apunta que, pese a la represión, se dio un nuevo equilibrio favorable para la Sección 22. De todos modos, las negociaciones en ese momento fracasaron.

De regreso a 2018. De acuerdo a Horizontal, las principales exigencias de la CNTE son la derogación de la Reforma Educativa, la cancelación de la evaluación educativa, la asignación de plazas automáticas para egresados de las escuelas normales y el pago de salarios en enero y diciembre. Además, demandan que se liberen a maestros presos, se anulen las órdenes de aprehensión contra dirigentes y justicia en el caso Ayotzinapa.

La Reforma Educativa, particularmente por las evaluaciones a los maestros, es el factor que trae a la Ciudad de México a la CNTE y van años de conflictos, como fue Nochixtlán, en 2016, cuando murieron nueve personas en enfrentamientos.

Esta evaluación, en principio, pretende acabar con la herencia o compra de plazas, así como dar pie a que los docentes estén ahí por mérito, señala Expansión. Mientras esa es la postura del gobierno, los maestros apuntan que no se puede hacer una prueba general para todo el país, pues hay diferentes factores en torno a cómo se enseña en el país.

Además, existe un problema, según Carlos González Seemann, investigador del CIDE. Este es el de los incentivos docentes. González Seemann apunta en Nexos que los gobiernos mexicanos le han prestado poca atención al maestro como agente “de cambio”, a sus condiciones laborales y a los sistemas incentivos que les dan. Agrega que el nuevo sistema de incentivos, que va de la mano con la evaluación, podría no funcionar, como fue el caso del anterior, debido a que no se contemplan muchos otros factores externos a las aulas.

Fuera del contexto de las ideas, la CNTE ha sido polémica porque, si bien es señalada por algunos como una mafia –por su recepción, uso y exigencia de más recursos– y por otros como luchadores sociales, con sus manifestaciones suelen tener repercusiones en las vialidades y los negocios locales, como ocurre actualmente en la Ciudad de México y otras entidades.

Ahora la pelotita está en el lado de la Secretaría de Gobernación. Ahí se encuentra actualmente la CNTE instalada a la espera de que se abran las negociaciones. Sin embargo, hay otra complicación en todo este asunto. Julio Serrano apunta que a menudo los gobernantes suelen dar paliativos en lugar de tomar decisiones difíciles con beneficios a largo plazo. El periodista explica que ese ha sido el caso de las negociaciones con la CNTE.

“Si algo nos muestra la historia de la CNTE es que no cumple los acuerdos. Cualquier incentivo financiero es interpretado como una señal de debilidad del gobierno y una motivación para exigir más”, dice Serrano.