La brecha de género sí existe; entrevista a Gatitos contra la desigualdad

¿Sabes que hoy es el #DiaDelPagoIgualitario en México? Aquí vienen unos mishitos
Entrevista a Gatitos contra la desigualdad por Día del Pago Igualitario

Hoy se celebra el Día del Pago Igualitario en México. Esta fecha es diferente en cada país: de acuerdo a cuántos días más tengan que trabajar las mujeres para ganar lo que un hombre gana en un año. En México, una mujer tiene que trabajar 105 días más que un hombre para ganar lo que él en un solo año. 

La brecha salarial existe. Empecemos por ese hecho; el cálculo para ello es diferente de acuerdo a economistas, investigadores y métodos de análisis; pero también cambia de acuerdo a deciles, profesiones, educación, edad y familia.

Platicamos con Gatitos contra la desigualdad (GCD), una iniciativa conformada por investigadores jóvenes que buscan desmontar mitos como la meritocracia y la muy real ignorancia económica y sociológica a través de memes de mishitos adorables.

  • Para las mujeres, es difícil ‘despegar’ económicamente por el fenómeno del “suelo pegajoso”, pero también se les bloquea constantemente para alcanzar puestos gerenciales o directivos, lo que las deja estancadas en un medio donde necesitan el trabajo pero no pueden crecer, ¿qué opciones les quedan en este escenario?

Desgraciadamente, las opciones suelen relacionarse con decisiones que afectan la vida fuera del trabajo. Según los datos, son justo las mujeres solteras las que tienen una menor brecha laboral, igual que las que no tienen hijos. Hay muchas investigaciones experimentales que han comprobado que hay una penalización en los salarios ofrecidos a las mujeres que son madres, sobre las que no tienen hijos.

Relación entre jerarquía y base por profesión y género (Imagen: GCD)

Ahora, estas estrategias para obtener mejores salarios no deberían de persistir. Por ejemplo, benefician más a todas las mujeres las estrategias conjuntas de negociación colectiva en mercados laborales feminizados, como lo que hacen ahora trabajadoras del hogar en algunas ciudades del país, como el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (SINACTRAHO) en la CDMX, o el trabajo de Parvada en Guadalajara.

División del trabajo asalariado y no asalariado en cuanto sexo y profesión (Imagen: GCD)

  • Uno de los comentarios constantes de quienes niegan la brecha salarial es que las mujeres trabajan menos y “eligen” trabajos menos remunerados. ¿Por qué comentarios como esos se reproducen con tanta facilidad?

Ese es uno de los varios mitos que hay alrededor de la brecha salarial. Lo encontramos siempre como respuesta en redes sociales, acompañado del argumento: “Si realmente las mujeres ganaran menos que los hombres por el mismo trabajo, los empresarios solo contrararían mujeres”. Lo que no toman en cuenta dichos comentarios, es que justo por eso todos los mercados laborales feminizados tienen ingresos bajos, porque en dichas ocupaciones las empresas aprovechan que pueden pagarle menos a una mujer.

Gráfica de empleos por sexo, ingreso y total de trabajadores

Además, efectivamente, la brecha se reduce cuando análisis los ingresos por hora y no los ingresos mensuales (¡aunque no del todo!). Pero justo este es un síntoma de que las mujeres tienen menos horas semanales disponibles para el trabajo remunerado, por su excesiva carga de trabajo no remunerado. Entonces, como bien dices entrecomillado, no es que “elijan”, sino que se ven obligadas a trabajar menos y tomar menos trabajos de tiempo completo.  

Diferencia entre trabajo remunerado y no remunerado (Vía: GCD)

  • En los pocos trabajos en los que esa brecha se cierra de forma importante son los “estereotípicamente” femeninos, pareciera que si las mujeres quieren ganar lo mismo o, incluso, más que los hombres, tendrían que ‘atenerse’ a los trabajos de su históricamente relegados a su género. ¿Por qué sería peligroso concluir eso?

Es peligroso concluirlo porque, lo que no toma en cuenta ese posicionamiento, es que dichos empleo feminizados, o “estereotípicamente” femeninos, tienen salarios más bajos. Si las mujeres transitan hacia dichos mercados laborales, los ingresos promedio de las mujeres se verían disminuidos y la brecha general subiría más, de hecho. Más bien se necesita exigir más apertura a las mujeres en los mercados laborales o las posiciones que suelen ser reservados para hombres. Esto además de lo dicho atrás, sobre exigir elevar el salario de los empleo feminizados con respecto a los ingresos laborales promedio.

  • Además de los cambios en la ley, como la ilegalidad de pagar diferenciado, ¿cómo se podría luchar contra la brecha salarial?

Una estrategia adoptada en algunos países como Reino Unido, por ejemplo, es que las empresas tengan que rendir cuentas sobre su brecha laboral: dado que es ilegal pagar diferenciadamente a hombres y mujeres por el mismo empleo, esta brecha reflejaría, en caso de existir, que es más frecuente que haya mujeres en puestos peor remunerados, y más hombres en puestos más altos. Algo que sigue siendo un mal síntoma.

Una estrategia necesaria es lograr ya un sistema nacional de cuidados, que aliviane el gran peso del trabajo de cuidados, y en general el trabajo no remunerado, que cargan las mujeres. Si las mujeres trabajan 20% más que los hombres (incluido trabajo remunerado y no remunerado), es porque el gobierno simplemente no se hace cargo de su responsabilidad en proveer cuidado: El Estado solo cuida a 1 de cada 10 niños en México. Sin un sistema integral de cuidados, las mujeres no podrán entrar al mercado laboral con la misma “libertad” que lo hacen los hombres.

Otra opción es que el gobierno impulse salarios más altos a las profesiones y oficios altamente feminizados, mediante CONASAMI, el ente gubernamental encargado de establecer salario mínimos profesionales.