Los trabajadores eventuales y por honorarios de la Biblioteca Vasconcelos (BV), desde el pasado 7 de diciembre, no tienen certeza…

Trabajadores de Biblioteca Vasconcelos temen despidos

Trabajadores de Biblioteca Vasconcelos temen despidos

Los trabajadores eventuales y por honorarios de la Biblioteca Vasconcelos (BV), desde el pasado 7 de diciembre, no tienen certeza de su futuro: los planes de austeridad del gobierno federal plantean eliminar todas sus plazas, aunque la operatividad diaria de la biblioteca se comprometa (64% del personal tiene contratos de ese tipo) y todos los años de trabajo sean destruidos.

Desde el 7 de diciembre del 2018, los trabajadores de la Biblioteca Vasconcelos se enteraron de un comunicado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en el que se informaba que a partir de enero del 2019, todos los trabajadores eventuales y por honorarios del gobierno federal no serían recontratados, como parte del programa de austeridad (Vía: Diario Basta)

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Ante esta incertidumbre, tanto trabajadores como voluntarios y usuarios de la biblioteca se volcaron a las redes sociales para hablar sobre el importantísimo trabajo que hace la Vasconcelos: los cientos de talleres, las actividades culturales, la herramienta que es para muchos en su vida diaria y el crecimiento que ha tenido de ser un “elefante blanco” del foxismo a “el jardín vivo” que es hoy o que, más bien, era hasta ese comunicado del 7 de diciembre.

En Plumas Atómicas platicamos con Alejandra Quiroz Hernández, quien era hasta esa fecha la Coordinadora de Servicios Educativos de la BV y que, por trabajar por honorarios, resultó afectada por la decisión.

El personal de honorarios, contratado por capítulo 3000, partida 33901, es personal especializado. Nos encargamos de áreas como diseño, edición de audio y video, operación técnica, actividades culturales, servicios educativos, investigación, soporte técnico y programación, entre otras. Había también bibliotecarios contratados así para atender el turno vespertino y de fin de semana”.

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La Vasconcelos, al igual que todas las bibliotecas públicas del mundo, se está transformando. Esto responde a los cambios políticos y sociales que enfrenta el mundo y a la rapidez con la que la tecnología está cambiando la forma en la que leemos. La Asociación Americana de Bibliotecas (ALA) inició la campaña “Libraries Transform” en 2015 con el objetivo de compartir con los usuarios de bibliotecas los cambios implementados en las mismas. Inspirándonos en su trabajo, queremos compartir con ustedes algunas de las acciones y actividades que hemos realizado en los últimos años en la búsqueda de actualizarnos y cumplir con las directrices de la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA). Al realizar esta compilación de datos, nos hemos dado cuenta de todo el avance que se ha logrado en conjunto con nuestros usuarios, y, más importante, del camino que nos falta por recorrer. El desarrollo de las habilidades verbales de los bebés depende en gran parte de la manera en que los adultos se comunican con ellos. Tan sólo en 2018 se generaron casi 400 actividades de arte, juego, exploración musical y lectura dirigidas a bebés de 0 a 3 años. Al incluir salas para bebés, material de lectura y actividades dirigidas a la primera infancia, la Vasconcelos contribuye a este desarrollo y fomenta el hábito de la lectura en familia. ¿Sabías sobre nuestros espacios para bebés? ¿Los has utilizado? Cuéntanos… #bibliotecavasconcelos #yoamobv #bibliotecapublica #publiclibrary #salainfantil #salabebes #biblioteca #library

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La Vasconcelos no es la misma

Cuando, en su último año de administración, Vicente Fox inauguró la Biblioteca Vasconcelos, no estaba terminada, su acervo era mínimo y pronto comenzaron a aparecer fallas en sus instalaciones: desde goteras hasta problemas eléctricos.

Durante el sexenio de Calderón, tuvo seis directores y estuvo dos años cerrada, en lo que esos problemas que aparecieron eran “arreglados”. (Vía: Biblioteca Vasconcelos)

Para 2013, cuando Daniel Goldin fue nombrado director, planeó, junto con un equipo que fue “creciendo de forma orgánica”, nos dice Alejandra un proyecto de largo aliento que, de a poco, ha transformado la que era una bodega que supuestamente era una biblioteca en un centro cultural y social para los 2 millones 310 mil usuarios tan solo en 2018:

“Experimentamos, fallamos y construimos una práctica singular que queríamos compartir con otros. Pasamos del elefante blanco al jardín vivo.

Desde que fueron cesados los trabajadores por honorarios (los eventuales tienen todavía una cierta seguridad laboral hasta marzo), muchas salas, servicios, talleres y actividades en los que la BV era pionera, se han tenido que cerrar:

La sala de lengua de señas permanece cerrada desde entonces; pues no hay personal sordo que pueda atender a los usuarios. Las salas de música y audiovisual, la de credencialización y el módulo de informes terminan sus servicios a las 15 horas porque no hay personal que atienda por las tardes.

No hay posibilidad de programar actividades educativas y culturales porque no hay personas encargadas de la gestión, logística y operación; no puede seguir adelante el programa de voluntariado, porque la coordinadora [también] es por honorarios y sin este servicio, se cancelan visitas guiadas, servicios de anfitriones, talleristas.

No hay personal para realizar los diseños de las actividades porque no las puede haber y porque no hay personal para editar video; ni podemos seguir adelante con las investigaciones sobre datos y usuarios de la BV. Al día de hoy estamos en un ritmo similar o peor al de 2006 a 2012″. 

El trabajo que se ha realizado desde el 2013, dice Alejandra Quiroz a Plumas Atómicas, fue difícil pero ha logrado colocar a la BV como un referente internacional que, estima, no está siendo valorado por el nuevo encargado de la Dirección General de Bibliotecas, de la Secretaría de Cultura, el filólogo Marx Arriaga:

“El nuevo director de la DGB tiene una visión completamente equivocada sobre las bibliotecas públicas y es incapaz siquiera de atender los indicadores mundiales […].

Resulta muy indignante que a pesar de soportar la precarización de nuestro trabajo (meses sin cobrar, falta de prestaciones, demora en los pagos) no sea reconocida la enorme labor que se hizo para transformar la BV“.

¿Por qué tantos trabajadores de la BV no tenían plaza o estaban por honorarios?

El impacto que tuvo la decisión de la SHCP en la BV se parece mucho a lo ocurrido hace unas semanas con el IMER y recuerda un poco lo que ocurrió en los primeros días del gobierno de López Obrador con los trabajadores del SAT.

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Al preguntarle a Quiroz sobre la razón por la que tantos trabajadores de la BV estaban contratados por honorarios, nos explicó:

La BV estaba pensada para operarse con 400 personas. Dicen que las hubo pero tras el cierre de 2007 a 2008, hubo que reubicar al personal. Cuando se reabre, la BV comienza a crecer su plantilla solamente en términos de servicios bibliotecarios. Con la llegada de Daniel Goldin en 2013 y la visión de un proyecto de largo aliento y alcance, Daniel “pudo incorporar personal a través de esa normatividad autorizada por la SHCP”, para poder echar a andar los servicios educativos, el voluntariado, la sala infantil, la sala de lengua de señas, las áreas de diseño, edición de audio y video, investigación, piso 7, entre otras.

Fue un crecimiento orgánico y al ritmo de la demanda de servicio”.

¿Por qué es importante la BV?

Como lo han dejado ver los testimonios de cientos de personas en redes sociales bajo el hashtag #MiBibliotecaVasconcelos, ésta es mucho más que un repositorio de libros: las múltiples actividades, los talleres, el espacio libre y seguro para miles de personas para acceder a la lectura y el trabajo cercano de trabajadores, colaboradores, voluntarios, talleristas y artistas, han generado una comunidad viva que, desde que comenzó este año no tiene acceso a toda su biblioteca.

Sobre su propia experiencia de lo que ha estado ocurriendo estas seis semanas, Alejandra nos dice:

“He llorado mucho. Intento hacerme a la idea de que al menos participé del servicio público con un proyecto sólido y exitoso para el país. Somos referente internacional aunque aquí nos ignoran.

Anhelo un desarrollo bibliotecario que ofrezca alternativas a la lógica capitalista, que reduzca la brecha de desigualdad y que multiplique las oportunidades de las personas. Además, al ser la infraestructura cultural más disponible del país, es aliada indiscutible para garantizar los derechos de acceso a la cultura y la educación“.

A nivel internacional, la Biblioteca Vasconcelos es un referente respecto a la construcción de una comunidad viva y comprometida con su biblioteca, tiene una mayor interacción en redes sociales que cualquier otra biblioteca y sus estrategias han sido adaptadas por todo el mundo.

Aún así, hoy opera casi con los números que lo hizo cuando, en 2006, Fox la inauguró con pisos incompletos y baños con goteras.

En repetidas ocasiones intentamos contactar a la Dirección General de Bibliotecas, de la Secretaría de Cultura, hasta el cierre de esta nota, no hemos tenido respuesta.