RESEÑA: Us, la desigualdad es el monstruo

La segunda obra de Jordan Peele es mucho más compleja, más llena de referencias, pero sigue profundizando en el terror social
RESEÑA Us: el reflejo de la desigualdad

En su última película, Us, Jordan Peele hace dudar a los espectadores de todo: lo que ven, lo que no están viendo y el comentario político que se sabe presente, pero no es fácil de señalar.

Nosotros (Us, Estados Unidos, 2019), es la segunda película de Jordan Peele luego del éxito de Get Out! Peele profundiza en el terror social, en películas con una evidente crítica política que es el centro de su tensión narrativa.

Sin embargo, el mensaje o el objeto que critica no es ya ni obvio ni claro como lo era el liberalismo blanco racista en Get Out!, en Us hay una condición de espejo constante que hace dudar a los espectadores sobre todo lo que ven, justamente como ocurre en una casa de espejos.

¿Qué nos diferencia, esencialmente, de las personas que no tienen nada? Contexto, circunstancia y nada más. Capacidades, habilidades y esperanzas, perspectivas y sueños, todos tenemos lo mismo, pero no tienen todos las herramientas a su alcance para lograrlo.

En los Estados Unidos, como en el resto del mundo, la brecha de desigualdad ha ido creciendo exponencialmente desde los años 80. Mientras las megafortunas se acumulan en menos personas, la pobreza se “contagia” al mismo tiempo que se instaló (parece que para siempre) la idea de que se puede subir la escalera social.

La historia de Us parece sencilla: los Wilson van a pasar unos días de vacaciones en su casa fuera de la ciudad; mientras transcurre el día, vamos viendo en reflejos momentáneos, cuando Adelaide (Lupita Nyong’o) se perdió en el muelle.

Esa noche, frente a su casa, una familia idéntica a ellos pero diferente, vestida de rojo, con tijeras doradas como armas y con la clara intención de remplazarlos, los ataca.

Us ha sido objeto de múltiples análisis porque la obra es, a propósito, compleja y confusa, en la que sabes que Peele habla de más de un solo tema y que éstos están relacionados profundamente pero, al mismo tiempo, cuesta trabajo encontrar los hilos que vinculan todos esos temas.

Aparece como eje toral de la narrativa, un evento filantrópico de 1986: Hands Across America, un ridículo ejercicio que buscaba “reunir fondos para los que menos tienen” haciendo que se formara una cadena humana de California hasta Nueva York.

Peele no gasta tiempo en explicar nada, ni en Get Out! ni en Us pierde el tiempo en diálogos expositivos desgastantes: como aprendió de The Twilight Zone, Kubrick y Hitchcock, el terror no es algo racional y la construcción de esos mundos no debería de pasar por la narración.

Como sí ocurre, como hace implícitos sus propios comentarios, es a través de los elementos que parecen circunstanciales: ciertas canciones, algunos chistes, playeras, las armas con las que se defienden los Wilson, lo visual.

A través de estos indicadores visuales, a través de diálogos atravesados por la sospecha, se construye una clara diferencia entre Ellos y Nosotros: Ellos, los que visten de rojo, son idénticos a nosotros pero no tienen nada o, más bien como dice en un monólogo que debería de merecerle a Nyong’o cualquier premio, lo que tienen es lo contrario a lo que tenemos Nosotros.

El verso bíblico que se repite en la película, Jeremías 11:11, es una profecía violenta, una promesa de olvido luego de la herejía del pueblo elegido:

“Por tanto, así dice el Señor: He aquí, traigo sobre ellos una calamidad de la que no podrán escapar; aunque clamen a mí, no los escucharé”

En Us, esta calamidad es el ataque (más bien venganza) de los de abajo: un acto brutal, quirúrgico que, como dice Gabe, parece más un extraño performance. Los “enlazados” replican Hands Across America y sólo unos cuantos helicópteros y los Wilson son testigos de esta calamidad, un reflejo artístico y estético de sus vidas precarias.

El giro del final (no te diremos cuál es para no espoilear) no sólo rompe cualquier lectura de Red y su familia como monstruos, sino que elimina cualquier frontera entre Ellos y Nosotros: la desigualdad es un mero accidente para los individuos pero está sostenida por un sistema político.