El cuerpo de César Ulises Arellano Camacho fue encontrado la tarde de ayer en la barranca de Huentitán, Jalisco.
La comunidad del Centro Universitario de Ciencias de la Salud, se une a la pena por el sensible fallecimiento del estudiante de 2do. Semestre de la Licenciatura en Medicina del CUCS CÉSAR ULISES ARELLANO CAMACHO pic.twitter.com/TqboX7UpOm
— CUCS (@OficialCUCS) March 26, 2018
El estudiante de Medicina de la Universidad de Guadalajara (UDG) había sido visto por última vez el lunes de la semana pasada afuera de una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el municipio de Tala.
Al lugar del hallazgo fueron el gobernador, Aristóteles Sandoval, el fiscal estatal y el comisionado para la búsqueda de personas desaparecidas. Ahí, y sin confirmación oficial, Sandoval señaló que el caso podía tratarse de un suicidio:
“Tenemos elementos de que este joven habría atentado en contra de su propia vida; están plenamente detectados sus últimos trayectos, así como otras pruebas que en unos momentos más el personal de la Fiscalía General presentará para dar transparencia y certeza al caso” (Vía: La Jornada)
Tanto amigos como familiares y personas cercanas a César Ulises han tomado las redes sociales para denunciar que él no hubiera atentado contra su vida, por lo que sospechan que el señalamiento es un intento de cerrar el caso sin investigación de por medio.
https://twitter.com/zquad_delena/status/978096974288343040?s=19
La semana pasada, cinco casos de estudiantes desaparecidos sacudieron la capital de Jalisco y miles de jóvenes salieron a las calles a exigir la aparición de los cinco: tres estudiantes de cine, César y Susana Carolina.
Siempre estarás en mi corazón, vivo, sano y salvo. Tu adorable voz permanecerá eternamente en mi mente, los recuerdos estarán ahí hasta mi muerte.
— panelo (@yoshiokkai) March 26, 2018
Te quiero muchísimo César Ulises Arellano, qué suerte la mía de encontrarte en ésta vida. ?? pic.twitter.com/WICPh6Il1F
Susana apareció con vida el pasado viernes en Tlaquepaque e inmediatamente la FGE trató el caso como una “fuga voluntaria del hogar”.
Los comentarios del gobernador Sandoval, más que aclarar el caso de César Ulises, lo entorpecen: tal como hemos visto que ocurre en todo el país, a las autoridades les es mucho más fácil culpar a las víctimas (porque, un suicidio en una sociedad conservadora como la mexicana es culpabilizar a la víctima) que investigar o asegurar que se haga justicia.
