Ennio Morricone: una leyenda que vivirá siempre en el cine y la música

El italiano dejó un legado musical que perdurará para la eternidad
(Imagen: Wikicommons)

Ennio Morricone falleció en Roma a los 91 años. El músico y compositor italiano dejó tras de sí cientos de soundtracks para cientos de películas, que han conmovido y enamorado a generaciones y generaciones de personas por todo el mundo.

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El compositor de los westerns

Nacido en una familia de músicos el 10 de noviembre de 1928 en Roma, Ennio Morricone comenzó a tocar la trompeta a una edad temprana y estudió el instrumento y la composición coral en la década de 1940.

Primero compuso música clásica y partituras para teatro, para luego dedicarse al cine, la televisión y la radio en la década de 1950, componiendo canciones para otros mientras también arreglaba canciones de pop y jazz.

En la década de 1960, el arreglo de Ennio Morricone para Ogni Volta de Paul Anka vendió tres millones de copias en todo el mundo, su carrera cinematográfica comenzó a consolidarse con el soundtrack Il Federale de Luciano Salce (1961). Este sería el inicio de una larga colaboración con el director.

Sus primeros soundtracks fueron para comedias italianas y dramas costumbristas, pero en 1964, Morricone comenzó a trabajar con el director Sergio Leone en una serie de westerns que llevaría la carreras de ambos a otros nivel.

El spaghetti western de Sergio Leone fue pionero con su trilogía Dollars: A Fistful Of Dollars (1964), For A Few Dollars More (1965) y The Good, The Bad And The Ugly (1966). Una parte del éxito de estos filmes se debe a la música de Morricone. Trabajando con un presupuesto limitado, sustituyó la orquestación exuberante por golpes de látigo, disparos, silbatos, fanfarrias de trompeta, guitarra y voces siniestras, creando atmósferas tensas y viscerales en torno a lo que anteriormente había sido Un género relativamente familiar. Era una música tan envolvente y sugerente que Leone alargaría escenas para incluir más de la banda sonora, e inspiraría a legiones de músicos, en las próximas décadas.

Estos soundtracks vendieron millones y millones de copias en todo el mundo. Esto convirtió a Ennio Morricone en uno de los compositores de cine más solicitados del mundo, trabajando en numerosos westerns de los años 60 y 70, así como thrillers políticos, dramas, películas de terror y comedias, componiendo hasta 20 bandas sonoras al año, forjando notables colaboraciones con directores como Mauro Bolognini y el visionario de terror italiano Dario Argento.

En las próximas décadas, Morricone hizo su magia en cientos de películas de todos los géneros, obteniendo una aclamación particular, y varias nominaciones al Oscar y al Globo de Oro, por su trabajo en personajes como La Cage aux Folles (1978), Days Of Heaven (1979) , The Thing (1982), Once Upon A Time In America (1984), The Mission (1986), The Untouchables (1987) y Bugsy (1992). En 2016 ganó un Oscar por su trabajo en The Hateful Eight de Quentin Tarantino.

Cinema Paradiso

Probablemente uno de los soundtracks más conocidos de Ennio Morricone sea el de Cinema Paradiso.

Tan hermosa como es la música de Morricone para otras películas, son las nueve notas (“modestas”) de Cinema Paradiso las que ejercen un mayor “poder” sobre las emociones. El tema de amor de la película nos da una de las escenas y desenlaces más conmovedores y memorables en la historia del cine.

Las memorias melancólicas de Giuseppe Tornatore sobre la sala de cine de una pequeña ciudad en donde un hombre se enamoró de las películas gracias a su amistad con el encargado de proyectar los filmes sigue resonando con la misma fuerza que lo hizo en 1988.

Todo el soundtrack, desde el piano de la comedia muda hasta las melancólicas sinfonía rebosan sentimentalismo que nos ayudan a entender a la perfección lo que decía Leonard Bernstein sobre Morricone: “se veía a sí mismo como un compañero total al contar historias en la pantalla.”

Carta de despedida de Morricone

Morricone, tras caer y romperse una pierna, sintió que su final estaba cerca, por lo que redactó una carta, que se ha dado a conocer una vez que se hizo oficial la noticia de su muerte:

“Yo, Ennio Morricone, estoy muerto. Lo anuncio a todos los amigos que siempre han estado cerca de mí y también a aquellos que están un poco lejos, a los que saludo con gran afecto. Es imposible nombrarlos a todos. Pero un recuerdo especial es para Peppuccio y Roberta, amigos fraternales muy presentes en los últimos años de nuestra vida. Solo hay una razón que me impulsa a saludar así a todos y a celebrar un funeral de forma privada: no quiero molestar. Saludo con mucho afecto a Inés, Laura, Sara, Enzo y Norbert, por haber compartido conmigo y mi familia gran parte de mi vida. Quiero recordar con amor a mis hermanas Adriana, María, Franca y a sus seres queridos y hacerles saber cuánto los he amado. Un saludo pleno, intenso y profundo a mis hijos Marco, Alessandra, Andrea, Giovanni, mi nuera Mónica y a mis nietos Francesca, Valentina, Francesco y Luca. Espero que comprendan cuánto los he amado. Por último, María pero no última. A ella le renuevo el extraordinario amor que nos mantuvo unidos y que lamento abandonar A ella la despedida más dolorosa”.

Firmado, Ennio Morricone (Vía: ABC)

Influencia  y legado

Morricone nunca aprendió a hablar inglés, nunca abandonó Roma para componer, y durante años se negó a volar, hasta que finalmente decidió dirigir orquestas por todo el mundo, interpretando sus propias composiciones. Si bien compuso mucha música para Hollywood, no visitó los Estados Unidos hasta 2007, cuando tenía 78 años.

(Imagen: Flickr)

Y, sin embargo, los soundtracks de Ennio Morricone fueron tan influyentes en el mundo de la música como el cine (Hans Zimmer ha hablado del imapcto del italiano en sus compisiciones), inspiraron a bandas tan variadas como Muse, Scott Walker, Radiohead, Dire Straits, Orbital, Portishead, Nick Cave, The Last Shadow Puppets, David Guetta y Gnarls Barkley. Sin Morricone, ni el rock ni el pop serían  lo mismo.

Metallica, por ejemplo, empezó a usar The Ecstasy of Gold como canción introductoria en sus conciertos desde 1983, para crear la atmósfera perfecta en sus conciertos.

Ennio Morricone nos dejó 520 soundtracks de maravillosa música. La tristeza que deja la muerte del genio italiano tendrá siempre consuelo en sus composiciones, que perdurarán por siempre.