El cambio no está en uno mismo: ser becario no es ser ‘huevón’

Guillermo del Toro le dio una beca a Christian Arredondo Narváez, estudiante egresado de comunicación, para estudiar en Francia una maestría en animación… pero no tiene para pagar el vuelo que lo llevaría a su futura escuela y por eso mismo, al parecer, fue muy mal juzgado por @SoyLadyCorrales y una parte de la comunidad Twittera.

El problema de Arredondo es que no tiene el dinero suficiente para comprar un boleto que va de los 16 a 30 mil pesos según el momento en que lo compre y por eso pidió ayuda al gobierno de Celaya, de donde es originario y ese es, al parecer, el reclamo que hacen muchos. (Vía: Huffington Post)

Para Lady Corrales (ignoramos cuál es su nombre real), la solución sería que el becado fuera parte de los clientes un banco para aprovechar una línea de crédito para poder pagarla.

La tuitera lo explica bien: si a tus 30 años no tienes capacidad de pagar 30 mil pesos en mensualidades a través de un sistema de financiamiento bancario algo “hiciste mal”.

Christian Arredondo no es el unico beneficiario de esta beca que entregaron Guillermo del Toro y Cinépolis; también fue seleccionada Gabriela Camarillo, que es egresada del California Institute of the Arts, que ha trabajado en Pixar, en Mattel, en Cartoon Network y… hasta con Guillermo del Toro en la serie que hizo para Netflix. (Vía: MFF)

Su historia contrasta con la de Christian, que toda su vida ha vivido haciendo animaciones y proyectos de manera independiente. Sus trabajos más importantes han sido presentados en festivales, llevándose buenas reseñas pero, por supuesto, no grandes cantidades de dinero.

Es cierto que la cultura financiera no está presente en México. Sin embargo, como sabemos, la deuda es un concepto que va más allá de solo pedir prestado y el mundo financiero es un monstruo que, si no se sabe manejar, termina engullendo a quien está ahí. No es algo caótico, simplemente es algo que no goza de la comprensión necesaria.

Sí, el joven egresado de la Universidad de Celaya (una universidad pública), bien podría pedir un préstamo. Sin embargo, un banco o una institución financiera solo prestará en función de lo que él pueda pagar de acuerdo a su historial financiero y eso es algo que nosotros desconocemos.

Por otro lado, las becas no son un premio al esfuerzo. Son un incentivo para cubrir gastos y necesidades, en este caso educativas, que alguien más no puede cubrir. La beca que ofreció Cinépolis junto a Guillermo del Toro, por supuesto que representa un gran gasto que, evidentemente, Christian no podría hacer por sí mismo.

Por otro lado, la misma necesidad y falta de presupuesto que Arredondo no tiene para pagar esa maestría, es la misma por la que tampoco puede pagar un boleto de avión, además de no tener la posibilidad de acceder a un crédito de ese tamaño. Recordemos que la deuda que uno genera siempre es la que puede solventar: un banco no prestará una cantidad que sabe que no va a recuperar.

Imagen: Twitter

Para muchos, el cambio está en uno mismo y, en parte, es cierto. Cualquier beneficio que Christian buscara sería, finalmente, para él. La búsqueda de la beca lo fue. Su designación lo fue también. Sin embargo, la suma de de las condiciones que el enfrenta no son las mismas que, por ejemplo, las de Gabriela Camarillo.

Su perfil profesional en LinkedIn lo describe como un animador en 2D freelance. El de Camarillo, como una animadora con experiencia en las grandes industrias de la animación estadounidense.

Imagen: LinkedIn

Y este, por supuesto, no es un reclamo hacia las condiciones de trabajo y de vida que la otra ganadora de la beca. Es un recordatorio de que las becas, en su forma ideal, deben dirigirse a quienes las requieren, a quienes, en la suma de todas sus circunstancias, requieren ese apoyo para solventar gastos que no pueden cubrir, pero que reúnen el perfil académico para ser parte de esa maestría.

Por ahora, Christian tiene que mandar una carta al Ayuntamiento de Celaya para que se le apruebe un presupuesto (o sea otra beca), que será determinado por la edil en turno, para que pueda asistir a la maestría en Francia que comienza en septiembre.

Parece irónico el tener que pedir una beca para poder acceder una beca. Sí, es complejo el sistema de becas y el asistencialismo que existe en muchas de las organizaciones mexicanas.

La cantidad de subsidios y apoyos económicos parece destapar políticas paternalistas que nos retornan al México antiguo con líderes que se asumían los defensores de sus gobernados y no sus representantes.

Por otro lado, esto también es una muestra de la disparidad que existe en el mundo laboral y la falta de oportunidades que pueden existir. Christian, seleccionado entre una gran montaña de currículums de su mismo calibre, fue elegido por su trabajo, que ha sido como animador independiente, sin grandes escenarios o presupuestos.

Su trabajo es ser animador, y por su trabajo accedió a una maestría que no puede solventar con lo que gana por ese mismo trabajo, que por la nula exposición y la compleja maquinaria que es la industria del cine en México (ya no hablemos de los rezagada que está la animación), termina siendo casi invisible.

¿Por qué está mal pedir ayuda? El pobre no es pobre porque quiere y comprenderlo, lo sabemos, tampoco es tan fácil.

De cualquier forma, Guillermo del Toro ya dijo que la beca incluirá también el boleto de avión.

 

Por Freddy Campos | @Freddorific