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‘No son daños colaterales, son nuestros hijos, Margarita’: familiares de desaparecidos a Zavala en Nuevo León

‘Los daños colaterales tienen rostro, tienen nombres, tienen familia’: Letty Hidalgo, fundadora y vocera de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL), en una reunión con la candidata independiente Margarita Zavala, le reclamó los resultados de la ‘guerra contra el narco’ que iniciara su esposo, el expresidente Felipe Calderón pero también la inacción y el silencio de Zavala frente a los resultados que dejó esta guerra.

Durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, la violencia se generalizó en prácticamente todo el país. Pareciera que sobra decirlo, de nuevo, pero frente a las propuestas de muchos candidatos y el olvido (y justificaciones) que el mismo expresidente ha tenido en últimas entrevistas nunca está de más recordarlo.

Según el informe de la ONG Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, A.C. con apoyo de la embajada alemana en México, Desapariciones en Nuevo León, de 2009 a 2016 desaparecieron 377 personas, un número relativamente bajo en comparación a otros estados en el norte del país como Chihuahua y Tamaulipas.

Sin embargo, las fuerzas armadas, las policías municipales y estatales y el aparato de justicia local y federal hicieron poco (por no decir nada) para solucionar los casos que se iban sumando en los Ministerios Públicos.

“¿Con qué cara, Margarita, quieres llegar a la presidencia?”

Monterrey y su zona conurbada fueron escenario de dos episodios centrales en el conflicto armado en el norte del país: el incendio del casino Royale en 2011 y la ejecución extrajudicial de dos alumnos del TEC de Monterrey en 2010. En ambas ocasiones, Zavala se apersonó con Calderón en el estado y, mientras él se paseaba con militares y daba discursos, Zavala se reunía con los familiares de las víctimas, prometiéndoles justicia y hasta las perlas de la virgen, pero en ninguno de los dos casos pasó más que las sesiones de fotos y un par de detenidos bajo circunstancias muy sospechosas.

Esta no es la primera vez que a Zavala le toca enfrentar a una madre doliente, aunque quizá sí sea la primera que da la cara por ella misma y no como esposa del presidente. En Ciudad Juárez, unos meses después de la masacre de Villas de Salvárcar en la fueron asesinados 15 jóvenes, los Calderón Zavala regresaron a la ciudad, donde fueron recibidos por empresarios y una madre que, saltándose todo protocolo, a gritos tomó la voz y les reclamó el discurso de las “víctimas colaterales”.

Nos condenaron a hundir las uñas en la tierra para buscar a nuestros hijos […]. Que los ojos de nuestros desaparecidos nunca los dejen de ver, que el llanto de sus madres nunca los dejen dormir“, dijo Hidalgo a Zavala

‘No son daños colaterales, son nuestros hijos, Margarita’

A pesar de todo: de las reuniones con víctimas de la estrategia de su marido, a pesar del año que tuvo que pasar su familia en el auto exilio, a pesar de los pésimos números de aprobación que tuvo su presidencia, a pesar del número de muertos, desaparecidos y desplazados que inició una estrategia fallida, Zavala propone seguir “el mismo camino” que Calderón: un “gobierno valiente”.

Que alguien le diga que llamarse valiente y no afrontar directamente las consecuencias de tus actos no es ser valiente, es decir mentiras.