Niño talento de la UNAM sufre acoso por parte de sus maestros

El Séptimo Tribunal Colegiado aprobó una resolución para instaurar protocolos a favor de los niños talento
Carlos Santamaría, niño talento, es acosado por sus maestros en la UNAM

A sus doce años, la entrada en la UNAM de Carlos Santamaría marcó un hito en la institución. Carlos se convirtió en la persona más joven en formar parte de la matrícula. Durante días se le aplaudió la tenacidad, talento e interés por iniciar su carrera universitaria a los doce años.

Sin embargo, no todo el mundo estaba feliz con el resultado. Carlos fue acosado por dos de sus maestros, quienes lo hacían sentir menos por ser niño. Aunque Carlos ha demostrado que tiene las capacidades para estudiar física biomédica, uno de sus maestros de Biología Celular inició un movimiento en redes cuestionando la presencia de Carlos, ya que no lo consideraba apto para estudiar en la universidad.

Igualmente, su maestro de álgebra lo reprobó dos veces. En el primer examen, Carlos sacó cero. Se preparó para la segunda vuelta, donde le pusieron el mismo examen y volvió a sacar cero. Carlos no entendía el resultado así que le preguntó a la suplente del profesor titular y ella le contestó, según Carlos, “que yo no tenía por qué estar ahí, que porque yo era niño, que los niños no van a la universidad“. (Vía: Excelsior)

Carlos continuó estudiando y obtuvo un diez de calificación final de álgebra. Mientras tanto, su padre tramitó un amparo ante el Séptimo Tribunal Colegiado para asegurar que su hijo experimentara las condiciones adecuadas durante su educación universitaria.

Después de experimentar acoso escolar durante su primer semestre en la UNAM, Carlos estudió un semestre de bioquímica en la Universidad de las Islas Baleares en España. Acudió a dicha institución debido a la invitación directa de la vicerrectora.

El 22 de agosto de 2019, el Tribunal Colegiado resolvió que tendrían que tomarse medidas para reparar el daño que había sufrido Carlos. A partir de esta resolución, se creará un protocolo con procedimientos académicos y administrativos para atender a “jóvenes talento” y capacitar a sus maestros con la finalidad de evitar más situaciones de acoso.

Carlos espera que más niños entren a la universidad y que ellos no sufran la misma discriminación que él. Invita a los niños a seguir estudiando y a exigirle a la UNAM mejores condiciones. 

Finalmente, él no se considera “superdotado” porque dice que no tiene ritmo y que siempre es el último en su equipo de triatlón. Si fuera superdotado sería el mejor en todo y no es así, sólo es muy bueno en matemáticas. (Vía: Milenio)

Entonces Carlos Santamaría habría hecho historia dos veces: al ser el niño más joven en entrar a la UNAM y en lograr que se instaurara un protocolo para los niños estudiantes. ¿Funcionará el protocolo o Carlos seguirá siendo acosado únicamente por ser niño?