Qassem Soleimani
(Imagen: Getty Images)

El nombre de Qasseim Suleimani sigue dando mucho de qué hablar. El líder de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán fue asesinado en un bombardeo ordenado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el 3 de enero de 2020. Mike Pence, el vicepresidente, reveló el mismo día que una investigación de la DEA lo vinculó con el cártel de Los Zetas.

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En su cuenta de Twitter, Pence no dudó en enlistar la lista de supuestos actos de terror cometidos por Suleimani, entre los que destaca el intento de asesinato del embajador de Arabia Saudita en Estados Unidos. Supuestamente, esto lo realizaría con ayuda de Los Zetas.

Tuit de Mike Pence sobre Soleimani y los nexos con Los Zetas
(Imagen: Twitter)

Volvamos la máquina del tiempo a 2011. En ese año, se mantuvieron conversaciones secretas en México entre un miembro de un cartel mexicano de la droga, Los Zetas, y un agente de la Fuerza Quds que eran lideradas por Suleimani, Manssor Arbabsiar.

El propósito de la reunión fue discutir la planificación de una detonación de explosivos C-4 en un restaurante en Washington, DC, que era un lugar al que le gustaba visitar al embajador de Arabia Saudita en los Estados Unidos, Adel-al-Jubeir. La reunión fue parte de una operación de la DEA, que fue grabada.

Se celebraron varias reuniones adicionales en los próximos meses en México para discutir los ataques planificados contra la Embajada de Israel en Washington, además de las embajadas de Arabia Saudita e Israel en Argentina. También discutieron nuevas rutas de tráfico para el movimiento de opio entre Medio Oriente y México.

En julio de ese año, Arbabsiar regresó a México y continuó reuniéndose con el informante de la DEA. Reiteró que sus líderes en Irán -Soleomani- tenían planes de violencia adicional además del asesinato del embajador saudí.

El informante informó a la DEA que Arbabsiar había reclutado a cuatro hombres para llevar a cabo el complot y cobraría 1.5 millones de dólares. Cerca de 50,000 de dólares en pagos por adelantado fueron transferidos a una cuenta bancaria controlada por el FBI, que validó la conspiración.

El fiscal federal adjunto Glen Kopp se dirige al tribunal en mayo de 2013 durante la audiencia de sentencia para Manssor Arbabsiar, centro con sede en Nueva York, tras el supuesto intento de asesinato del embajador de Arabia Saudita planeado por Soleimani
El fiscal federal adjunto Glen Kopp se dirige al tribunal en mayo de 2013 durante la audiencia de sentencia para Manssor Arbabsiar, centro con sede en Nueva York, tras el supuesto intento de asesinato del embajador de Arabia Saudita planeado por Soleimani (Imagen: AP / Washington Post)

En octubre de 2011, Arbabsiar y un miembro de la Fuerza Quds con sede en Irán, Gholam Shakuri, fueron arrestados por agentes federales, según un informe publicado por el Washington Post.

Ambos hombres fueron acusados ??de conspiración para asesinar a un funcionario extranjero, usar armas de destrucción masiva y conspiración para cometer un acto de terrorismo, entre varios otros cargos. Arbabsiar confesó los cargos y cooperó con las autoridades federales.

El frustrado complot terrorista se consideró en ese momento como un éxito para la DEA, el FBI y las autoridades mexicanas, mientras que algunos notaron que Estados Unidos había tenido suerte de que la persona reclutada por agentes de la Fuerza Quds bajo la dirección de Soleimani hubiera sido un agente federal encubierto.

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Irán negó las acusaciones y señaló que se trataba de un invento del gobierno de Estados Unidos y del entonces presidente, Barak Obama. Soleimani tampoco se manifestó sobre la supuesta relación con Los Zetas.

Ahora, la muerte de Qassem Soleimani ha generado un considerable aumento de tensión entre Irán y Estados Unidos, siendo esto una amenaza para la paz de Medio Oriente.

Con información del Washington Post


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