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Ex secretario de gobierno priísta fue detenido tras tomarse foto con Meade

Ex secretario de gobierno priísta fue detenido tras foto con Meade

Gabriel Mendicuti fue detenido tras haber asistido a un evento del precandidato priísta José Antonio Meade en Quintana Roo. Aunque los actos públicos del ex-secretario de hacienda no salieron como esperaba, su agenda no se modificó y siguió recorriendo todo con normalidad, llevando en cada discurso la presentación de su propueta de ley para castigar a los corruptos. Justo en un evento de estos, es que se ubicó a Mendicuti para proceder a su arresto. (vía: SinEmbargo)

Mendicuti es acusado del desvío de 534 millones de pesos, mismos que se le exigen sean retribuídos al Estado de Quintana Roo. Él se desempeñó como secretario de gobierno durante la administración de Roberto Borge, quien se encuentra preso después de ser extraditado en Panamá, donde se resguardaba para no enfrentar a la justicia mexicana.

Su aparición en este evento fue la primera vez que apareció en público tras renunciar al cargo que ocupaba antes de que Borge fuera acusado. Después de dedicarse a la administración pública, dio un giro a ser empresario e incluso filántropo a través de la fundación Kodomo, que apoya a niños con autismo. Tras ser ubicado, gracias a la foto que se tomó con el pre-candidato, fue trasladado al Cereso de Chetumal donde esperará enfrentar las acusaciones en su contra.

Es curioso que en eventos donde se habla de la corrupción y cómo combatirla se encuentren personajes como Mendicuti. Será, de hecho, difícil, que Meade acuda a algún lugar, con su agenda llena de buenas intenciones, sin que hayan sospechas o acusaciones de corrupción de por medio. El discurso priísta por combatir la corrupción está mal ubicado, porque todos los escándalos ligados a este mal han recaído en ellos.

Es cierto que la propuesta de Meade por combatir la corrupción, el desvío de recursos y el uso de un puesto público para beneficiar injustamente a otros es bien recibida. Sin embargo, mientras tenga que seguir pidiendo perdón y sintiendo dolor, en un intento de redimir a su partido, todo seguirá siendo demagogia. Aunque al frente vaya él, detrás, lo que se esconde es una historia de abusos y corrupción que el mismo PRI plantó para sí mismo, no un ciudadano.

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