¡Ay, Quadri! Ahora, el excandidato presidencial ataca a la UNAM en Twitter por ‘homenaje’ al Che

Gabriel Quadri es ese tío ultra-conservador que de verdad se cree que es “de vanguardia” y te sigue hablando de Pink Floyd como si fuera la única música que escuchara cada minuto de su vida (porque, quizá lo hace). Esta vez, en el marco de los 50 años del asesinato de Ernesto, el Che, Guevara, lamentó “que la UNAM rinda homenaje” a uno de los personajes centrales de la historia moderna latinoamericana.

De seguro, querido lector de Plumas Atómicas, te preguntarás por qué es importante hablar de las opiniones que un señor tan… triste y ridículo como Gabriel Quadri publica, y nosotros, además de responderte que porque es muy divertido burlarse de él, te diremos que porque opiniones como la suya no son sólo la suya: un sector importante de la población, no por su número sino por su incidencia en la “opinión pública” dice idioteces semejantes o peores frente a cámara, en redes sociales o en universidades públicas y privadas.

Peor aún, son ese grupo en particular quienes definen las leyes bajo y a través de las cuales vivimos millones de mexicanos: los hombres, blancos, de clase media y alta, son “los mexicanos” a los que tantas veces se refieren los políticos cuando buscan votos a través de micrófonos y en post de redes sociales.

Regresando al tuit del “fisgón morbosón”, es fascinante cómo, para Quadri, la Universidad Nacional Autónoma de México es un bloque unitario de ideologías e intenciones políticas, como si dentro de ella no hubiera disenso, discusión constante y grupos que son irreconciliables por cuestiones ideológicas e históricas.

Resulta irónico, también, que para quien fuera candidato para la presidencia por Elba Esther… perdón, por el Partido Nueva Alianza, sea tan palurdo en la forma como “lee” la historia: ya en otra ocasión ya había hecho un comentario estúpido sobre un tzompantli descubierto en el Centro Histórico y lo vuelve a hacer con la figura del Che.

¿Qué dijo Quadri del tzompantli? Léelo aquí

Quiéralo o no (él y todas las personas que se escudan en sus idioteces para no decirlas en voz propia), Ernesto Guevara es una de las figuras centrales de la historia latinoamericana del siglo XX, con sus errores, fallos, crímenes, logros y luchas que, si bien generaron (y siguen generando) discusión y debate, el mandar callar un diálogo necesario por “vergonzoso” es, cuando menos, algo contrario a la educación por la que decía luchar hace 6 años el “candidato”.