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Ni hombre ni mujer: muxe

El tercer género que reside en Juchitán de las Flores

En el Istmo de Tehuantepec no sólo habitan hombres y mujeres, también viven los muxes que no sienten la necesidad de ser explicados ni como mujeres hombres o miembros de un tercer género.

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Una persona nace con el sexo masculino y se le otorga esta identidad de género, sin embargo, al crecer adopta los roles asignados a la identidad femenina de la mujer zapoteca como las labores del hogar, la crianza e incluso el cuidado de sus padres en la vez. Se trata del muxe, el motivo de orgullo en las familias que pertenecen a Juchitán.

Muxe es un término que se emplea en el istmo de Tehuantepec, Oaxaca, para llamar a los hombres que tienen características femeninas; también se les conoce como el tercer género. La lengua zapoteca no tiene un género gramatical, por eso se refuerza la idea de que muxe no es hombre ni mujer”. (Vía; Algarabia)

Las muxes se convierten en uno de los pilares del hogar que habitan, pues se hacen cargo del acompañamiento de sus padres en la vejez e incluso de la crianza y cuidado de otros miembros de la familia.

“Tradicionalmente, los hijos e hijas de las familias zapotecas deben formar una nueva familia y abandonar el núcleo familiar. Esto no sucede con las muxes; ellas se quedan en casa para atender las necesidades del hogar. Y no solo eso, cuando muere la madre−y en algunos casos la abuela−, la muxe asume la autoridad matricial de esa familia”. (Vía: Homosensual)

¿Pero cuál es el papel de la mujer en la cultura zapoteca?

La mujer y la cultura zapoteca

Sí,en la cultura zapoteca, las mujeres y jefas de familia son las transmisoras de la cultura que emiten mediante su porte altivo, las voces fuertes que marcan el espacio y tiempo que habitan.

Ellas juegan un papel muy importante dentro la región mediante el comercio de artesanías,  confección  de ropa tradicional (bordado). Dichas tareas también refuerzan la identidad étnica de la región.

“La participación de las mujeres zapotecas en el comercio y en los servicios les permitió no depender de nadie y no someter tampoco a nadie. No explotaban a otros, ni tampoco las explotaban, lo cual les dio independencia de libertad y ligereza”. (Vía: Las mujeres zapotecas del istmo de Tehuantepec)

Esta fortaleza en la identidad femenina es compartida por los muxes, quienes también fortalecen la economía local y familiar de Juchitán mediante el bordado, la confección de ropa y joyería y la mercadería local.

Pero no, eso no, los roles de género no los identifican como hombres o mujeres, su condición muxe tampoco depende de su orientación sexual, algunos lo han definido como el tercer género.

“Tradicionalmente, ser muxe no dependía de la orientación sexual. Es un género cultural, una función social y una identidad, pero no una característica del deseo sexual de alguien”. (Vía: BBC)

Sin duda son aquellas que viven tanto la feminidad como la masculinidad sin encarcelarse en prejuicios.

Cada noviembre festejan su la Vela Muxe en Juchitán, Oaxaca, durante esta celebración, que inició como un festejo durante los cultivos de maíz, las muxes visten enaguas y huipiles por las calles del centro para celebrar la vida.