La ilustración de The New Yorker para el Día de las Madres

Niñez migrante en el Día de las Madres
Ilustración 'Mother's Day', Ana Juan, The New Yorker (Fuente: Twitter)

La última ilustración publicada por el periódico estadounidense The New Yorker, por la artista Ana Juan, retrata una parte de la cruel realidad de la migración infantil.

México se ha categorizado como un país de origen, tránsito y destino de migrantes cuyo destino se encuentra al norte de nuestra frontera.

Ilustración ‘Mother’s Day’, Ana Juan, The New Yorker (Fuente: Twitter)

Dentro del ciclo migratorio, los sujetos de mayor vulnerabilidad son los niños y niñas que año con año deben de enfrentarse al peligroso trayecto para llegar a la frontera norte.

La fragilidad intelectual y física, así como muchas veces el desconocimiento del idioma y de las leyes del país que arriban son algunos de los factores que convierten a los niños en el lado más sensible de la migración poblacional irregular.

La violación de los derechos humanos, el maltrato, explotación sexual, trabajo forzado, así como abusos por parte de autoridades dentro de los procesos de deportación son algunos de las pesadillas que se manifiestan en la población infantil migrante.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), cada año, alrededor de 40 mil niños y niñas que migran son devueltos a sus países por las autoridades desde Estados Unidos a México. De acuerdo con el INM, de éstos, 18,000 viajan solos.

Al mismo tiempo, en el 2007, 5,771 niños centroamericanos fueron repatriados desde México a sus países de origen. (Vía: UNICEF)

Dentro de este desolador contexto, la ilustración realizada por la ilustradora Ana Juan, nos recuerda la vulnerabilidad de los cientos de niños y niñas que se ven obligados a separarse de sus padres durante el trayecto por diferentes circunstancias.

De acuerdo con el Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) existen tres principales razones para que los menores de edad decidan cruzar la frontera solos;

  • en primer lugar se ha señalado el deseo de reunirse con sus familiares, quienes lograron cruzar la frontera con anterioridad.
  • en segundo término por la necesidad de mejorar su nivel de vida, o lo que podría denominarse como la continuidad del “sueño americano”
  • por último, por la necesidad de escapar de la violencia que los aqueja en sus países de origen; estructural, de inseguridad, familiar o de la explotación sexual.