Sinaloa: van 50 desapariciones forzadas relacionadas con la policía

Ante la nula respuesta de las dependencias responsables —no se ha detenido a nadie ni se ha llevado la investigación hacia una acción concreta—, los familiares de los jóvenes desaparecidos acudieron ante instancias internacionales

Se han reportado alrededor de 50 casos de desapariciones forzadas relacionadas elementos de la policía en menos de un año en la localidad de Ahome, Sinaloa.

Entre estas desapariciones están las de tres adolescentes de ascendencia gitana que fueron detenidos por la policía en Los Mochis el año pasado; ellos son David Mendoza Marín, Margarita Marín y Alfredo Marín Bustos.

David Mendoza Marín y Margarita Marín Yan

Este jueves sus padres y otros familiares de personas desaparecidas en Ahome, se manifestaron frente a la comandancia de la policía municipal para exigir justicia y castigo a los responsables. 

Según la organización Litigio Estratégico en Derechos Humanos (I(DH)EAS), en 2015 se ha observado un ascenso alarmante de desapariciones forzadas cometidas por elementos de la policía en el norte de Sinaloa.

Los padres de los desaparecidos señalan a los responsables de la Dirección de Seguridad Pública de Ahome como cómplices y protectores de los perpetradores de estas privaciones de libertad. También apuntan directamente al comandante de la corporación municipal, Gerardo Amarillas Gastélum, quien se encuentra bajo investigación.

“(…) que la mirada de todos los jóvenes desaparecidos, que el llanto de todas nosotras los sigan por donde quiera y no los dejen dormir”, expuso Rosa Delia Vázquez, madre de Román Alberto Soto, desaparecido en Ahome hace más de dos años. (Vía Línea Directa).

El caso de los tres hermanos de ascendencia gitana fue dado a conocer hace más de un año. Según diversos medios de comunicación, los jóvenes venían de Ciudad Juárez y se dedicaban a la compraventa de autos. Hasta hoy no se sabe nada de su paradero. 

Las Rastreadoras son un grupo de mujeres que busca a sus familiares

Los jóvenes fueron vistos por última vez dentro de una patrulla municipal. Se identificó a tres agentes sospechosos de haber participado en su desaparición, no obstante, no se ha actuado legalmente contra ellos y, de hecho, los mandaron de vacaciones para que pudieran evadir la detención.

En un comunicado de I(DH)EAS se señaló que el gobierno de Sinaloa se ha visto rebasado “por la complicidad de sus altos mandos, quienes han filtrado información permitiendo que estos policías puedan sustraerse de la acción de la justicia” (Vía Proceso).

Ante la nula respuesta de las dependencias responsables (no se ha detenido a nadie ni se ha llevado la investigación hacia una acción concreta), los familiares de los jóvenes desaparecidos acudieron ante instancias internacionales como el Comité Contra las Desapariciones Forzadas de Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Drechos Humanos.