Robó útiles para hacer su tarea, policías pagan lo que se llevó

¿Podríamos recuperar un poquito la fe en los policías?
Robó útiles para hacer su tarea, policías pagan lo que se llevó. (Imagen: Twitter)

Un niño de 13 años fue sorprendido robando útiles escolares en una tienda de autoservicio en Rincón de Romos Aguascalientes. Los policías que llegaron al establecimiento pagaron los materiales que el menor robó.

Policías municipales de Rincón de Romos, Aguascalientes se trasladaron hacia una tienda de autoservicio tras una alerta de robo. Cuando llegaron al establecimiento encontraron a un niño de 13 años que vestía su uniforme escolar.

“Se recibió el reporte por teléfono a la frecuencia de radio se le da la instrucción a uno de los elementos que se trasladará a Bodega Aurrera. Tenemos aquí una mini bodega donde había reportado que tenía una de los vigilantes retenidos a un menor , porque había sustraído unas pinturas, unos plumones, me parece que unos cuadernos“. (Vía: SDPNoticias)

El menor se veía asustado, pues tomó un par de cuadernos y plumones.

Al cuestionarle por qué había sustraído los plumones él nos mencionaba que tenía algunas tareas qué hacer y no contaba con el material  suficiente, por lo que se le hizo fácil  al jovencito, tiene 13 años y al venir con su uniforme, en este caso se nos hizo que era un niño bien, no se veía descuidado y se le veía la preocupación de que requería de ese material”. (Vía: Excélsior)

En primera instancia, el chico de trece años dijo que había sido abandonado por sus padres, de manera que, vivía con su tía. Como no contaban con los recursos económicos necesarios no podían pagar sus útiles escolares, por tanto, se le hizo fácil tomar los útiles, pues no quería dejar de estudiar.

Los policías pagaron los 90 pesos que costaban en conjunto los útiles que el jovencito había sustraído. Después, lo  enviaron a la Procuraduría de la Defensa del Menor. Luego, su padre fue por él.

Después, el joven identificado como Bryan “N” aceptó que mintió para no avergonzar a su papá. Sus padres se separaron hace casi un mes, por lo que ahora vive con su padre.

Por su parte, el padre del menor expresó:

A él sí le gusta estudiar, no quiere pasar por lo mismo que está pasando uno, de no tener nada, él se quiere superar y tener sus cosas. Yo le cuento de lo mío de muchacho que yo pasé, que yo no pude estudiar. Yo ya le había dicho: “espérame, hijo, de aquí al fin de semana y vamos a Aurrera y compramos lo que te hace falta”. (Vía: Excélsior)

En este punto de la historia nos sería fácil romantizar la pobreza y la precariedad. Matía, el padre del menor, inclusive ha pensado en migrar para poder solventar los gastos.

Ninguna persona debería llegar al extremo de robar para sobrevivir, un padre no tendría que verse en la necesidad de irse a otro país para sostener económicamente a su hijo.

Con información de: Excélsio