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Él vendió pastes para cumplir su sueño y llegar a la NASA

Por la popularidad que ganó cuando vendía pastes en la facultad fue apodado "El Chico Pastes"
Él vendió pastes para cumplir su sueño y llegar a la NASA. (Imagen: Twitter)

Rafael Legorreta es un estudiante de Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Politécnica Metropolitana (UPM) que para participar en el  Programa Internacional  Air ans Space Program (IASP) vendió pastes hasta juntar 90 mil pesos para para los gastos correspondientes,

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El hoy conocido Chico Pastes de 19 años de edad relata que mientras cursaba la carrera de Ingeniería Aeronaútica en la UPM el director de la misma le sugirió participar en la convocatoria de Air and Space Program.

Rafael cumplía con todos lo requisitos especificados en la convocatoria, desafortunadamente, no contaba con los recursos económicos. Aunque contaba con el apoyo económico de sus padres, eso no le bastaría para cubrir los gatos de traslado, entre otros servicios.

Hace seis meses se publicó la convocatoria para participar y el director de la carrera me dijo que e inscribiera, así lo hice, y cumplía con los requisitos necesarios, aunque faltaba cubrir los gastos, fue difícil, porque gasté alrededor de 4 mil 500 dólares, pero con ayuda de mis papás y de vender pastes en la universidad en estos meses, junté los recursos ara lograr este sueño”. (Vía: Milenio)

El Chico Pastes ya se había propuesto entrar a ese programa por lo que se dio a la tarea de idear alguna forma de ir, pues este programa formaba parte de sus sueños:

El sueño de todos, cuando somos pequeños, es ser astronauta y conocer la Administración Nacional Aeronáutica y del Espacio (NASA por sus siglas en inglés), en películas o revistas, es algo impresionante porque fueron los primeros en viajar a la Luna, por lo que cuando me dijeron que tenía la oportunidad de participar en este programa, me emocioné mucho”. (Vía: Milenio)

De tal manera, Rafael Legorreta se dio  la tarea de vender pastes en la universidad durante varios meses, al final, logró reunir el dinero restante. Debido al tiempo que permaneció vendiendo se ganó el apodo de El Chico Pastes dentro de la facultad.

Esa no ha sido la única hazaña de Rafael, pues junto a otros estudiantes canadienses y ecuatorianos, ganó el primer lugar en un concurso con un proyecto con hexaferrita de estroncio. El proyecto consistía en un aislante de la radiación UV hecho mediante hexaferrita de estroncio y pintura.

Como premio, el material en Cabo Cañaverla en el 2020,  viajará en el espacio cerca de nueve meses, tras ello, les será regresado para seguir con la investigación. Esta competencia sólo logró alimentar su afán por crear, por lo que su siguiente intención es organizar una competencia de robótica.

Con información de: Milenio