Narco está creando su propia red de telecomunicaciones

El entramado y organización que tienen los cárteles de drogas y el crimen organizado es tal y tan grande, que incluso están haciendo su propia red de telecomunicaciones… claro, como muchas otras cosas que hacen, de manera ilegal.

Según la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), en hasta 69 puntos donde existen torres de comunicación telefónica vía red celular, los grupos del narcotráfico han estado poniendo sus diablillos… o algo así, porque están usando esas torres para su beneficio.

De acuerdo con un censo realizado por la Anatel entre 2016 y 2016 a nivel nacional, tuvieron conocimiento de 4 mil 287 ‘incidentes’ en instalaciones donde se encuentran las máquinas y herramientas para la operación de las empresas de telecomunicaciones.

Estos fueron desde los incidentes normales de falla de servicios o de piezas de las instalaciones, hasta los mencionados, en los que grupos de narcotraficantes tenían en su control torres e instalaciones en las que utilizaban el sistema y la energía eléctrica para sus fines.

También, reveló que en muchas ocasiones no se encuentran tomadas las instalaciones, simplemente encuentran materiales y equipo de telecomunicación que no les pertenece, pero también que en las que se encuentran tomadas no los dejan ni siquiera hacer mantenimiento.

“De repente encuentras equipos que no son los tuyos, son del crimen organizado, y hay lugares en donde ni siquiera te dejan entrar a dar mantenimiento a tus propias instalaciones, y no hay ni cómo acercarse”.

Los Estados mexicanos donde esta organización ha detectado esta práctica con más regularidad son Tamaulipas, Michoacán, Sinaloa, el Estado de México, Guerrero, Jalisco, Nuevo León y Baja California; entidades con claras crisis de seguridad y narcotráfico.

Esto no es algo nuevo. El ejército mexicano constantemente inhabilita narcoantenas que replican señales de telecomunicación del grupos criminales, mismas que tienen una frecuencia y sistema propio, que complica su rastreo a través de las señales normales.

Este crimen es doble índole, mientras que asegura una red de comunicación más eficaz para los grupos delictivos, también interviene los sistemas de telecomunicación regular, que son parte del Estado y están consecionados a diferentes empresas, porque, básicamente, nadie puede ser dueño del aire y la señales radioeléctricas que se transmiten de esta forma, salvo el Estado mexicano.

Con información de Reforma

Por: Redacción PA.