#NadaQueAplaudir: Artículo 19 muestra los datos de asesinatos de periodistas

Artículo 19, asociación dedicada a proteger los derechos de los periodistas, mostró su reporte estadístico de violencia ejercida contra este oficio. A través del hashtag #NadaQueAplaudir recordaron que el camino para que la libertad de expresión y prensa se de en forma está todavía lejos.

En este reporte, se demuestra que el sexenio de Enrique Peña Nieto ha sido el peor para el ejercicio periodístico, teniendo 1 mil 986 agresiones contra periodistas y 41 muertos, solo siete menos que durante la administración de Felipe Calderón, aunque con más violencia en su contra.

Así mismo, los reportes y denuncias de estas agresiones son de 44 en promedio desde 2012, a diferencia de los 17 en el sexenio anterior, lo que representa un aumento de más del 100% en este dato. Por otro lado, la inseguridad que viven los periodistas pasó de concentrarse en Estados con problemas de combate al narcotráfico a generalizarse en todo México, según el reporte de Artículo 19.

2017 se consagró como el año más violento para el periodismo, consolidando a México como el país más peligroso para ejercer este trabajo en toda América Latina. El año pasado se contabilizaron, en total, 12 asesinatos, una desaparición y 507 agresiones confirmadas. Los lugares más peligrosos, donde se han concentrado las denuncias y las agresiones vinculadas directamente con la labor periodística son: Veracruz, Puebla, Ciudad de México, Baja California Sur y Guerrero.

Gráfica: Article 19

Con el paso del tiempo, las libertades para ejercer el periodismo han ido consolidándose. La pluralidad de medios y de intereses que motivan las publicaciones permite que se siga ejerciendo esta labor, sin embargo la inseguridad proviene esa misma pluralidad e intereses. Los asesinatos a periodistas se están volviendo una terrible constante en México que, además, parece ser constante en su crecimiento a partir de este siglo.

Los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto han seguido una estrategia de seguridad que confronta de manera armada al narcotráfico, mismo que se ha acusado de estar tras las agresiones a periodistas. Sin embargo, también es responsabilidad del Estado brindarle seguridad a todos sus ciudadanos y certeza a los periodistas para desempeñar su labor.

Si el gobierno federal sabe que no se aplaude es porque no existe mucho por lo que hacerlo. Sus logros deben ser contrastados con sus fallas y una de ellas ha sido dar certeza sobre la libertad de expresión y prensa. Aunque Mario Vargas Llosa, en su intención de hablar de todo como le salga de la diarrea mental, aseguró que los periodistas son asesinados gracias a que tienen la libertad de hablar de lo que sea, realmente deberíamos considerar por qué el reafirmar tu derecho a hablar con libertad tiene que ser un riesgo.

Gráfica: Article 19

Por su puesto que el problema no es que, ahora, se pueda hablar de todo. Es que ese todo constituya un riesgo latente para cada una de las personas que se dedican a denunciar e investigar como forma de vida. Existen leyes que defienden sus derechos y su libertad a hablar y escribir, pero no condiciones que puedan reafirmar esos derechos en primer lugar.

Con información de Article 19