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En México, el gobierno permite ecocidios

La corrupción y el desinterés por cuidar del medio ambiente arrojan este triste escenario

En México, el gobierno autoriza proyectos inmobiliarios millonarios a costa de ecocidios. El daño al medio ambiente está acelerando el cambio climático y posicionándonos como el país con más especies en extinción.

Nada lejos del panorama citadino, el pasado 4 de mayo la ciudadanía y las redes se indignaron por la tala de 60 árboles ubicados frente a la plaza Centro Coyoacán en la delegación Benito Juárez, por parte de la empresa inmobiliaria Mitikah.

Pero no es sólo cuestión de indignación, se trata de que autoridades como la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) y funcionarios públicos se han visto envueltos en conflictos contradictorios en donde se ha evadido la investigación de contratos ilícitos que pretenden dañar áreas protegidas.

En cuanto al caso Mitikah, el organismo sólo detuvo a 9 personas que puso a disposición de la Fiscalía Especializada de Delitos Ambientales y Protección urbana e incluso habló de una multa estimada de 7 a 50 millones de pesos para la constructora, pero nada más.

La tardía respuesta de las autoridades del gobierno de la CDMX, encabezado por Claudia Sheinbaum, no pudo reparar lo hecho a pesar de sus promesas de cero tolerancia contra esos actos que perjudican el medio ambiente.

“No vamos a tolerar lo que pasaba antes, no puede ser que un desarrollador inmobiliario sin autorización de la Secretaría de Medio Ambiente derribe árboles sólo para poner un edificio adicional”, dijo ante la tragedia.

Y eso no es todo, los 60 árboles de Coyoacán son sólo una mínima parte afectada de toda la gran biodiversidad que resguarda nuestro país.

Picátaro, Michoacán: es un bosque que se encuentra en lucha por mantenerse vivo, pues las manifestaciones y la tala por parte de los habitantes para sostener su economía viva han perjudicado su estructura natural.

Selva Lacandona: es uno de los pulmones más importantes del país y a la vez es una de las áreas protegidas más dañadas por la humanidad, que le destruye y contamina.

Montes Azules: esta área natural resguarda la mayor cantidad de especies silvestres por ecosistema y está en riesgo debido a las actividades humanas que la deterioran.

La parte triste de estas historias radica en que “en México todos los días se aprueban proyectos inmobiliarios y comerciales a costa del deterioro ambiental”, indica Gatopardo.

Mexicanos Contra la Corrupción realizó una investigación en donde evidenció actos de corrupción cometidos por Eruviel Ávila al otorgar a Francisco Javier y Ricardo Funtanet Mange, contratos para que construyeran “Bosque Diamante”, un proyecto inmobiliario en Jilotzingo que costaría la tala de 186,000 árboles.

Afortunadamente ese proyecto no se llevó a cabo, pues un amparo judicial detuvo su construcción. Lo desafortunado de esto es que muchas otras áreas protegidas no corren con la misma suerte y son destruidas para llenar los bolsillos de muchos a costa de la vida y hogar de otras especies.

Con información de: Gatopardo.