Hay menos de 30 ejemplares de la vaquita marina, hoy su futuro se define

Hoy, 31 de mayo, termina la veda para la pesca con redes de enmalle en el Golfo de California. La medida fue implementada en abril del 2015  por el gobierno de la República para “contrarrestar” el exterminio de la vaquita marina, una especie en peligro de extinción. Hoy 31 de mayo esta especie endémica queda totalmente desprotegida, los menos de 30 ejemplares podrían desaparecer antes de que acabe el año.

De acuerdo con organizaciones de la sociedad civil a favor del medio ambiente, la medida que debería ser anunciada e implementada a la brevedad, es la veda permanente y la capacitación y ofrecimiento de opciones sustentables, para que los pescadores realicen sus actividades que son el sustento de sus familias sin poner en riesgo la vida de los únicos 30 ejemplares de la vaquita marina que habita en el Mar de Cortés. (Vía: Sin Embargo)

Esta vez, una posible solución queda estancada en manos del gobierno, y es que, de hecho, el pasado mes abril la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) ya había ampliado la veda a un mes para finalizar este día. El objetivo de SAGARPA era “poner en marcha acciones encaminadas a la protección de diversas especies que habitan en aguas nacionales del Alto Golfo de California y delta del Río Colorado, principalmente la vaquita marina (Phocoena sinus)”.

Pero, como lo señala Greenpeace y otras organizaciones nacionales e internacionales, no se dieron a conocer estas acciones lo cual muestra el poco interés del gobierno federal para salvar a la marsopa más pequeña y amenazada del mundo. “Mientras las autoridades solo extienden plazos, y eluden su verdadera responsabilidad como en el caso del sector pesca que debió presentar artes de pesca sustentable para proteger a la vaquita marina y no lo ha hecho, el tiempo se agota para esta especie, que podría estar extinta hacia 2018″ (Vía: Greenpeace)

Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica (CBD) dijo que es incierto el futuro de la vaquita marina, “sin embargo, lo que sí es claro es que la estrategia anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto ha sido un fracaso. Hoy hay menos vaquitas y la pesca fuera del marco legal continúa. El gobierno federal ejerce una política de conservación con parches, con acuerdos y decretos temporales que no se ponen a consulta pública, y no hacen más que generar inestabilidad social e incertidumbre en la conservación de esta marsopa”.

Según el diario Excelsior el titular de la Sagarpa, José Calzada Rovirosa, logró, de último momento, un acuerdo con pescadores de San Felipe, Baja California y el Golfo de Santa Clara, Sonora, un acuerdo para extender un mes más la veda. Aún no hay una confirmación oficial por parte de la secretaría pero de ser así, ojalá atiendan las recomendaciones del Foro Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

Luego de considerar que quedan menos de 30 ejemplares, que la población de este mamífero endémico ha disminuido 90% en 6 años y que la inversión de 1, 200 millones de pesos del gobierno mexicano no ha servido para rescatarla, el Foro Mundial para la Naturaleza emitió una ruta crítica de 10 acciones para asegurar el futuro de la vaquita marina. (Vía: Animal Político)

En los diez puntos se hace énfasis en establecer un veda permanente y opciones de pesca alternativa que no afecten a la vaquita marina. Por orto lado señala que es urgente detener la pesca ilegal y fortalecer las leyes que regulan la pesca de la totoaba. Básicamente acabar con las redes de corrupción que permiten estos abusos.

Otras medida propuesta por el WWF es que el Comité del Patrimonio Mundial inicie el procedimiento para inscribir a las Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro de la UNESCO si el gobierno mexicano no instrumenta las acciones pertinentes para salvar la población de vaquita.

Por último, el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina (CIRVA), diseñó, como última opción, un plan emergente que consiste, en pocas palabras, en capturar a ejemplares para mantenerlos en cautiverio y lograr obtener material genético que permita avanzar en investigaciones sobre su reproducción. “La adaptación de los ejemplares será determinante para avanzar hacia un proceso de reproducción en cautiverio. Cada hembra es capaz de tener una cría cada dos años. La supervivencia de la vaquita será un trayecto sin retorno en el que México planea gastar cuatro millones de dólares.” Describe CIRVA en su reporte. (Vía: El País)