La familia Mondragón en busca de verdad y justicia

Hoy a más de un mes de su exhumación, el cadáver de Julio César Mondragón sigue sin poder regresar a su familia.

En Plumas Atómicas ya hemos hablado de Julio César Mondragón Fontes, normalista ejecutado extrajudicialmente el día 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Su caso es especialmente memorable por los fuertes signos de tortura que presentaba su cuerpo en unas fotografías que circularon por internet: a Julio lo desollaron del rostro. Hoy a más de un mes de su exhumación, el cadáver sigue sin poder regresar a su familia.

Según la versión oficial de los hechos, Julio murió de un golpe en la cabeza y fue fauna del lugar la que le arrancó la cara. Sin embargo, de acuerdo con el informe presentado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), la autopsia que declara esa causa de muerte no cuenta con suficientes pruebas, por lo que era necesario exhumar del cuerpo de Julio para realizar un nuevo peritaje.

A pesar de que la exhumación se llevó a cabo el pasado miércoles 4 de noviembre, aún hoy los restos del normalista permanecen en un refrigerador de oficinas gubernamentales. La principal dificultad para concluir este doloroso proceso y volver a enterrar a Julio es la burocracia y la lentitud del Poder Judicial.

El trámite que ha causado tanto retraso es la toma de muestras para la elaboración de un perfil de ADN, que no se ha realizado porque el Juzgado Tercero Penal de Primera Instancia con residencia en Tepic, Nayarit, y el Juzgado Primero de Primera Instancia con residencia en Jalacingo, Veracruz, no han enviado los exhortos emitidos por el Juzgado de Primera Instancia en Materia Penal del Distrito Judicial de Hidalgo, con sede en Iguala. Este último, es quien deberá con urgencia autorizar la toma de muestras a los familiares de Julio para cotejar su ADN una vez se hayan cumplido los requerimientos referidos. Luego corresponderá a la PGR trasladar los restos a Tenancingo, Estado de México (lugar de origen de Julio) y  al Juzgado Penal de Primera Instancia del Distrito Judicial de Tenancingo, gestionar la reinhumación (vía ElRostrodeJulio).

Debido al fuerte retraso que ha sufrido esta tarea, la familia de Julio César deberá esperar hasta que las dependencias correspondientes regresen de su periodo vacacional en enero. El dolor y la angustia causados por la imposibilidad de brindar sepultura a su muerto han revictimizado a la familia del normalista asesinado. A pesar de que el gobierno de Enrique Peña Nieto ha asegurado una y otra vez su disposición para apoyar a las familias de Ayotzinapa, en este caso la ineptitud y la corrupción aparecen como los principales obstáculos para dar un paso más hacia la verdad y la justicia para Mondragón Fontes.

El cuerpo de Julio César Mondragón lleva más de un mes guardado en un refrigerador. Muy tortuosa ha sido la lucha y la espera de su familia por justicia. Muy duro ha sido ir descubriendo que Julio fue martirizado más de lo que de por sí era evidente. Ahora por la indolencia de funcionarios del poder judicial, también han tenido que esperar un tiempo excesivo para volver a darle sepultura. Una afrenta sobre otra, el colmo de la negligencia y la falta de compromiso de quienes tienen que impartir la justicia. Exigimos a todos los funcionarios involucrados que den celeridad a los trámites necesarios para reinhumar a Julio César (vía Familiares de Julio)