Jueza que se molestó por llanto de víctima tiene todo un historial de irregularidades

En 2014 la jueza de la CDMX María del Carmen Patricia Mora permitió que un feminicidio quedará impune... pero eso no es todo.
Foto: Especial

La jueza del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, María del Carmen Patricia Mora, ha sido exhibida agrediendo a una víctima de violencia de género en una audiencia. Sin embargo, no es la primera vez que la peculiar forma de impartición de justicia de Mora ha sido cuestionada.

La licenciada María del Carmen Patricia Mora ha sido profesora de Derecho en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán e impartido clases de Práctica Forense Penal. En 2006 el Consejo de la Judicatura del Distrito Federal nombró como Juez de Primera Instancia a Mora por un periodo de seis años, y en 2011 se ratificó su puesto mediante una evaluación por parte de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia, que calificaron su desempeño como jueza.

El magistrado Roberto Martin López, integrante de la Segunda Sala Penal, consideró como “satisfactorio” el desempeño de la licenciada Patricia Mora, “pues actúa con criterio jurídico y responsabilidad”. El magistrado Salvador Ávalos Sandoval señaló que su actuación “ha sido aceptable”, mientras que la magistrada Irma Inés Galván Monroy mencionó que “no se ha tenido queja alguna” sobre su trabajo.

O al menos así lo fue hasta ese momento, antes de dos fechas que han manchado su carrera como jueza: el 1 de diciembre de 2012 y el 25 de marzo de 2014.

Impunidad

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El 25 de marzo de 2014 a las 6:30 am en la alcaldía Cuauhtémoc, María del Carmen Topete fue víctima de un brutal feminicidio en su casa, en donde fue hallada sin vida con más de 60 puñaladas. Todas las pruebas incriminaban a su exnovio, Martín, como el asesino de Mary, así le llamaban sus familiares y amigos.

Sin embargo, como jueza 47 de lo penal, María del Carmen Patricia Mora, ignoró todas las pruebas que acusaban a Martín, incluyendo grabaciones y testimonios, y lo dejó seguir su proceso en libertad.

“A pesar de contar con pruebas suficientes y contundentes para procesar al presunto responsable del homicidio, la juez 47 de lo penal, María del Carmen Patricia Mora Brito, dictaminó que las declaraciones dichas por los familiares de la víctima no eran validas, con el argumento de que se encontraban en ‘shock’ debido a lo acontecido”, acusó la familia de Mary a través de una petición en Change.org.

“Cabe mencionar que el expediente realizado por el Ministerio Público Nº 4 de dicha delegación, fue entregado con irregularidades”, agregaron en la campaña para exigir justicia por el feminicidio de la mujer.

Durante cuatro años el caso de Mary quedó impune, hasta que en 2018 una nueva jueza retomó el caso al extinguirse el juzgado 47 y consideró que había pruebas suficientes para detener a su feminicida, acusado por el delito de homicidio calificado.

Presos inocentes

Dos años antes del caso de Mary, pero unos meses después de su ratificación, la jueza 47 penal también dictó formal prisión a 13 personas, de 56 sujetos que fueron detenidos arbitrariamente, por su presunta participación durante la marcha del 1 de diciembre de 2012. Mora Brito determinó el sometimiento a proceso penal a 13 personas por el delito de ataques a la paz pública en pandilla, penado con cinco a 30 años de prisión, tras el supuesto análisis de videos, testimonios y pruebas periciales contradictorias que representaron una violación a su debido proceso.

Alejandro Sandino Jaramillo Rojas se encontraba documentando la marcha sobre el Eje Lázaro Cárdenas cuando se acercó con su cámara para registrar el momento en que un grupo de agentes detuvieron a un joven. Su grabación muestra cómo al acercarse los policías dirigen su atención hacia el camarógrafo y uno de ellos le arrebata su cámara… mientras la grabación continúa: “¡Aguanten, jefe!, ¡yo estoy grabando, jefe! ¡Yo.!”, se escucha decir a Sandino.

“Su principal prueba de descargo contra la acusación de ataque a la paz pública es ese material en video, que demuestra que él no estaba haciendo en el lugar de los hechos otra cosa más que cumplir con su función periodística”, explicó su abogado.

Junto a Sandino, el joven bolero César Llaguno también fue detenido en la explanada de Bellas Artes, que era su lugar de trabajo. Aún tenía grasa en las manos cuando lloró al enterarse que no iban a salir libres y que tendrían que enfrentar un proceso penal largo desde la cárcel. 10 días después se les atenuaron los cargos.

El 11 de junio de 2020 la Barra Mexicana del Colegio de Abogados invitó a la licenciada María del Carmen Patricia Mora a impartir la conferencia: “Juzgar con perspectiva de género en materia penal”.

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