Desde 2007 han aparecido más de mil fosas clandestinas en el país

Una investigación dirigida por la Universidad Iberoamericana (UIA) registró que, por lo menos, han aparecido desde el 2009 y hasta el 2014 más de mil fosas clandestinas en todo el país, en las que se han encontrado dos mil 14 cuerpos y casi 6 mil restos humanos.

En la presentación del informe Violencia y Terror. Hallazgos sobre las fosas clandestinas en México, el rector de la UIA denunció que la situación del país se asemeja a la guerra civil en Filipinas en los setenta y la guerra de la exYugoslavia en los noventa. (Vía: Sin Embargo)

En Tamaulipas, Veracruz, Guerrero, Chihuahua y Durango está 1 de cada 3 de las fosas encontradas y, de acuerdo a un modelo estadístico desarrollado para este informe, Michoacán podría tener un número semejante de fosas que, si bien no se han encontrado o no fueron reportadas por las autoridades, no significa que no existan.

Según la experiencia internacional, en cada fosa se encontrarían tres cuerpos, pero el caso mexicano es diferente:  alrededor de una decena de cuerpos (o simplemente “restos”) aparecen y las autoridades hacen poco o nada para devolverles identidad a esos desconocidos. (Vía: La Jornada)

Jan Jarab, representante en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH México), insistió en que resulta lamentable que un proyecto académico realice una investigación más profunda que las mismas autoridades, quienes, supuestamente, deberían de trabajar para garantizar la justicia.

Como dato curioso, los miembros del equipo de la UIA mencionaron que, de acuerdo a sus propios números, las Fiscalías y Procuradurías estatales estaban más inclinadas a compartir información con ellos que con las comisiones estatales y nacionales de derechos humanos: las últimas, aunque no pueden hacer nada legalmente, al menos pueden provocar vergüenza en las personas que dirigen las instituciones judiciales… ¿un grupo de académicos?, no, menos, nada… (Vía: Proceso)

Sin mecanismos que aseguren la identificación de las fosas y de los cuerpos en esas fosas, la labor de los “buscadores“, de las organizaciones de padres y familiares de desaparecidos sigue siendo uno de los pocos, de los poquísimos medios que hay para encontrar y pare devolverles identidad a los cuerpos que aparecen y siguen y, lamentablemente, seguirán apareciendo en fosas.

 

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